En nuestro último análisis, recordábamos que la empresa mantenía una política de expansión a marchas forzadas, pero que sus accionistas se impacientaban y que su estructura de capital ya no le permitía mantener el ritmo.
El retorno a una velocidad de crucero y una generación de flujos de efectivo positivos se imponían, por tanto, como algo tan urgente como imperativo, compromiso que el grupo había asumido cumplir. No obstante, mantenía un objetivo de 200 aperturas de nuevos gimnasios.
¿En qué punto se encuentra ahora? En primer lugar, Basic-Fit no se ha desprendido del todo de sus ambiciones agresivas de crecimiento, ya que ha añadido 576 nuevos clubes a su cartera en 2025 —casi tres veces más de lo previsto—, de los cuales 491 proceden de la adquisición de Clever Fit.
Esta operación transformadora, realizada a un múltiplo de 10-11 veces el EBITDA de Clever Fit, permite a Basic-Fit establecerse seriamente en Alemania y abrir su estrategia hacia la franquicia —pues nueve décimas partes de los clubes de Clever Fit se explotan bajo este régimen—, mientras que históricamente el grupo pretendía poseer en propiedad y controlar de cerca cada una de sus implantaciones.
En cuanto a la generación de liquidez, si bien es efectivamente positiva en 2025, se observa que este resultado se ha obtenido gracias a una reducción notable del programa de inversión en los clubes. La intensidad de capital de la actividad nunca ha sido tan baja en la última década, en vista de que las inversiones equivalen a una quinta parte de la cifra de negocios en 2025.
¿Cortina de humo temporal o nueva dinámica sostenible a largo plazo? Este aspecto deberá vigilarse de cerca, más aún si Basic-Fit espera alcanzar finalmente y de forma duradera un rango de valoración de dos dígitos; en términos de múltiplo de su beneficio operativo antes de amortizaciones, se entiende.
Durante el primer trimestre, la dinámica comercial sigue siendo muy positiva, con un aumento de las inscripciones y un ingreso por abonado que progresa. La expansión es modesta, cierto, pero en este mercado la competencia es feroz, así que no debemos dejar de elogiarla.
Estos avances permiten a Basic-Fit asegurar una refinanciación mediante obligaciones convertibles en condiciones particularmente favorables. Se trata de otro logro que merece ser destacado, especialmente en el contexto económico actual.
Una cantinela ya clásica en el grupo: para 2026, promete frenar fuertemente las aperturas de nuevos centros y, por supuesto, garantizar una mejora muy neta de su flujo de efectivo libre.



















