Así es como SpaceX está rompiendo con las tradiciones de Wall Street con su salida a bolsa récord de 75,000 millones de dólares.
1. PRECIOS DE LAS ACCIONES BAJO LA PREMISA DE 'LO TOMAS O LO DEJAS'
SpaceX apunta a una valoración de aproximadamente 1.8 billones de dólares, ¡y el precio de 135 dólares por acción no es negociable! SpaceX fijó el precio antes de las reuniones con inversores en el 'roadshow', una herramienta que Wall Street utiliza siempre para testar la demanda y establecer un rango de precios.
'Esto supone una verdadera ruptura con el proceso normal de una OPV, ya que normalmente el rango de precios ofrece a los inversores un punto de partida y permite a la empresa realizar ajustes en función de la respuesta recibida durante el roadshow', afirmó Matt Kennedy, estratega senior de Renaissance Capital, proveedor de ETFs e investigación centrada en OPV.
'Empezar con un precio fijo convierte el roadshow, de ser un ejercicio de prospección de precios, en algo más parecido a un proceso de ventas'.
No está claro si Musk asistirá siquiera al roadshow en persona; según informó Reuters, apareció por vídeo en uno de los primeros eventos, en una incorporación de última hora a la agenda.
Por supuesto, la capacidad de la empresa para llevar a cabo su plan de fijación de precios depende de la demanda, algo que quedará claro cuando se fije el precio final de la OPV el 11 de junio, con el inicio de la cotización en el Nasdaq al día siguiente.
2. HACIENDO SITIO AL PEQUEÑO INVERSOR
SpaceX está cambiando quién tiene acceso a las acciones, además de presionar a los bancos de inversión para que reduzcan sus comisiones de salida a bolsa.
Los inversores minoristas de a pie, que no disponen de millones para invertir, no suelen tener muchas oportunidades de participar en una OPV, pero SpaceX está considerando asignar hasta el 30% de la oferta a inversores individuales, según informó previamente Reuters, un tramo minorista inusualmente grande destinado a aprovechar la lealtad de los seguidores de Musk.
'La asignación minorista es tan masiva que probablemente consideren a la multitud de individuos que claman por esto como una especie de red de seguridad', señaló Brian Jacobsen, estratega económico jefe de Annex Wealth Management.
Las normas del índice Nasdaq se modificaron de forma que podrían permitir a SpaceX incorporarse rápidamente al Nasdaq 100, lo que obligaría a muchos fondos e inversores que replican el índice a comprar acciones.
Sin embargo, el prestigioso S&P 500 permanecerá cerrado para SpaceX a corto plazo, después de que el grupo del índice se negara a cambiar normas como la que exige que una empresa sea rentable. SpaceX no lo es.
3. SALIDAS ANTICIPADAS PARA LOS INSIDERS
Los empleados de SpaceX podrán vender parte de sus acciones por etapas antes de que finalice el periodo habitual de restricción de seis meses, según un documento oficial, una señal de que el fabricante de cohetes no está demasiado preocupado por una oleada de ventas de iniciados que presione el valor a la baja.
La cotización consistirá casi en su totalidad en acciones nuevas, o tramo primario. Ambas estrategias son inusuales pero no carecen de precedentes. El propio Musk tendrá que conservar sus acciones durante aproximadamente un año.
4. MUSK CONSERVA LAS LLAVES
Musk vende acciones, pero no cede el control, ni mucho menos.
Las OPV tradicionales pueden ampliar gradualmente la supervisión corporativa y, aunque muchos fundadores tecnológicos ejercen una influencia desmedida gracias a una clase especial de acciones con supervoto, Musk conservará un asombroso 85.1% del poder de voto combinado de la empresa tras la OPV, según muestra su folleto.
Eso es sólo el principio. Musk no puede ser despedido como consejero delegado (a menos que él acepte), y SpaceX ha añadido disposiciones de gobernanza que podrían dificultar que los accionistas impugnen las decisiones de la empresa, incluyendo umbrales mínimos de propiedad para ciertas acciones legales y restricciones a las propuestas de los accionistas.
5. UNA APUESTA POR NEGOCIOS QUE NO EXISTEN
Muchos inversores ven a SpaceX como una apuesta por Musk, más que por una tecnología específica, y el personaje convence: Reuters informó de una demanda de aproximadamente 150,000 millones de dólares para la captación de 75,000 millones.
La propia SpaceX aún no ha demostrado que sus negocios principales vayan a existir. Registra pérdidas, debido en gran medida a las inversiones masivas en ordenadores de IA, y una parte clave de su plan consiste en situar centros de datos alimentados por energía solar en el espacio. Ha creado incentivos financieros masivos para que Musk impulse la colonización de Marte.
Su unidad más rentable en este momento es su operación de internet por satélite Starlink, que aún se está desplegando y probando su mercado. Además, gran parte del éxito futuro de SpaceX depende de un cohete masivo que aún está en fase de pruebas: el Starship.
Lo que no se cuestiona es la poesía de su propósito. Como dice la empresa: 'Nuestra misión es construir los sistemas y las tecnologías necesarias para hacer que la vida sea multiplanetaria, comprender la verdadera naturaleza del universo y extender la luz de la conciencia a las estrellas'.




















