La presidenta de la Reserva Federal de Boston, Susan Collins, declaró este miércoles al Wall Street Journal que espera que las presiones inflacionistas causadas por la guerra en Irán acaben por disiparse, y que el choque actual ha ocultado las pruebas de que la inflación subyacente sigue una trayectoria descendente.

Collins afirmó el miércoles que el banco central de Estados Unidos podría verse obligado a subir los tipos de interés si las presiones inflacionistas no remiten.