Anthropic ha dado otro paso hacia el parqué. El 1 de junio, el creador de Claude remitió a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos un borrador confidencial del formulario S-1, el documento de registro previo a una salida a bolsa en Wall Street. Lo de «confidencial» tiene su ironía: lo que permanece en secreto es el contenido del expediente, no su existencia (explicamos este aparente contrasentido aquí). El precio, el número de acciones o el calendario aún no están definidos. La acción ni siquiera existe todavía. Pero ya es posible apostar por ella.

Una no cotizada ya valorada como un gigante del Nasdaq

Olvídate de la típica salida a bolsa tecnológica: esto es otra liga. El 28 de mayo, Anthropic cerró una ronda de financiación de 65.000 millones USD que la valora en 965.000 millones, frente a los 380.000 millones de febrero, según la propia empresa. De paso, supera por primera vez a OpenAI. No es el doble de cara, pero sí más valiosa: 965.000 millones para el creador de Claude frente a 852.000 millones para el de ChatGPT. Fundada por antiguos empleados de OpenAI, Anthropic acaba de adelantar a su antigua casa.

Anthropic apunta a unos ingresos anualizados de 47.000 millones USD. Conviene tomar la cifra con cautela. El llamado run rate toma el ritmo de ingresos de un mes reciente y lo proyecta a doce meses. Refleja el ritmo de crecimiento, no la solidez del negocio. Los márgenes, el flujo de efectivo o la rentabilidad aún no son públicos. Para eso habrá que esperar al S-1 definitivo, el que obligará a Anthropic a abrir sus cuentas.

Para poner la cifra en contexto, comparemos. SpaceX aspira a unos 1,75 billones USD en su futura salida a bolsa, según las últimas informaciones. Anthropic ya representa más de la mitad. Y si se integrara en el Nasdaq 100, se situaría en torno al décimo puesto, entre Micron y Walmart, por delante de AMD o ASML, según las capitalizaciones actuales del índice.

Desde el 1 de mayo, la regla Fast Entry del Nasdaq permite a una gran salida a bolsa incorporarse rápidamente al índice si se sitúa entre las 40 mayores capitalizaciones elegibles. Con 965.000 millones USD, Anthropic tendría el tamaño necesario. Falta que elija el Nasdaq, que su capital flotante cumpla los requisitos y que el mercado valide realmente esa valoración.

Comprar Anthropic sin comprar Anthropic

La acción no existe todavía, pero ya es posible exponerse a Anthropic. Esa es la anomalía que señala Bloomberg. Tres fondos británicos gestionados por Baillie Gifford poseen participaciones en la empresa: Scottish Mortgage Trust, Baillie Gifford US Growth Trust y The Schiehallion Fund. Anthropic representa aproximadamente el 2,6% del primero, el 7,5% del segundo y el 7,3% del tercero.

Pero aquí no se compra una acción de Anthropic. Se adquiere un ETF, con sus comisiones, su descuento o prima, su cartera de participaciones no cotizadas y otras apuestas, como SpaceX o Stripe según Bloomberg. Anthropic es solo una posición más. La ventaja es acceder a activos no cotizados sin el elevado umbral de entrada habitual para grandes inversores institucionales. Y si la salida a bolsa tiene éxito, el fondo se beneficiará.

El precio de entrada ya es exigente

Estos fondos ya reflejan el juego de la oferta y la demanda. Todos cuentan con un valor liquidativo, es decir, la suma del valor de sus participaciones dividida por acción. Sin embargo, en bolsa no siempre cotizan a ese nivel. Cuando lo superan, el inversor paga una prima. Según Bloomberg, Scottish Mortgage cotiza con una prima cercana al 5,75%, Baillie Gifford US Growth en torno al 4% y Schiehallion al 16,5%. El mercado ya exige un sobreprecio por acceder a estas carteras de activos no cotizados.

En la práctica, el inversor asume tres capas de valoración: la valoración privada de Anthropic, ya en 965.000 millones USD; la expectativa de que la salida a bolsa se produzca a un nivel superior; y la prima del fondo. Entre febrero y mayo, la valoración se multiplicó por 2,5. La gran revalorización privada ya se ha producido. Nada impide que la salida a bolsa suba aún más, pero el precio de entrada ya no tiene nada de oportunidad inicial.

¿Joya privada o salida a bolsa ya descontada?

Todo depende de una cuestión clave: ¿aceptará el mercado cotizado los precios fijados en el ámbito privado? Anthropic tiene argumentos. Sus ingresos crecen con fuerza, la rentabilidad parece encaminarse en la buena dirección y el sector atraviesa un momento de máximo impulso, impulsado por el rendimiento de Claude Code.

Pero Anthropic no es solo software; también es hardware e infraestructuras. En abril, se comprometió a gastar más de 100.000 millones USD en diez años con Amazon Web Services, para alcanzar hasta 5 gigavatios de capacidad. También ha firmado acuerdos con Google y Broadcom para 5 gigavatios de unidades de procesamiento tensorial, e incluso con SpaceX para unidades de procesamiento gráfico. Gestionar Claude cuesta una fortuna.

Las cifras que se publiquen en el marco de la salida a bolsa deberán aportar confianza y demostrar que la historia justifica una valoración superior al billón de dólares.