La cotización principal, mercado de referencia de la empresa

La cotización principal corresponde al mercado en el que una sociedad está admitida a negociación de forma principal. Por lo general, se trata del mercado donde salió a cotizar y donde se concentra la mayor parte de la negociación de sus acciones.

Este mercado constituye el mercado de referencia del emisor. Es allí donde se centralizan, en particular, las obligaciones reglamentarias, las publicaciones financieras y, en la mayoría de los casos, los principales índices bursátiles a los que pertenece la empresa. Para las sociedades españolas, la cotización principal suele ser el mercado continuo español (BME Exchange).

¿Por qué cotizar en varios mercados?

Sin embargo, algunas empresas optan por ampliar la negociación de sus acciones a otros mercados financieros. En ese caso, se habla de cotización secundaria o doble cotización. El objetivo suele ser ampliar la base de inversores, aumentar la liquidez del título o reforzar la visibilidad de la empresa en una región donde realiza una parte importante de su actividad. Para los inversores locales, esta presencia también facilita la compra y venta de acciones en su propio huso horario y en su moneda de referencia.

STMicroelectronics, un ejemplo emblemático

Entre las empresas vinculadas a España, Ferrovial constituye uno de los mejores ejemplos de cotización múltiple. El grupo de infraestructuras cotiza en la Bolsa de Madrid, Euronext Amsterdam y el Nasdaq de Nueva York. Esta presencia en tres grandes plazas financieras le permite acceder a una amplia gama de inversores europeos y estadounidenses. La empresa se beneficia así de una visibilidad internacional acorde con la dimensión global de sus actividades.

El caso particular de los mercados estadounidenses

Para muchas empresas españolas, el acceso a los inversores estadounidenses no pasa necesariamente por una cotización dual propiamente dicha. Algunas optan más bien por un programa de recibo de depósito americano. Estos certificados financieros representan acciones mantenidas en el mercado de origen y se negocian en Estados Unidos. Santander, BBVA, Iberdrola o Repsol cuentan con estos programas que permiten a los inversores estadounidenses acceder más fácilmente a sus títulos.

La distinción es importante: en el caso de un recibo de depósito americano, las acciones siguen cotizando principalmente en su mercado de origen, mientras que una verdadera doble cotización implica la admisión directa de las acciones en varias bolsas.

En la práctica, las cotizaciones secundarias afectan sobre todo a las grandes capitalizaciones que ya cuentan con una presencia internacional significativa. Para la mayoría de las empresas francesas, Euronext París sigue siendo más que suficiente para garantizar la liquidez del título y el acceso a los inversores.

Pero en un contexto en el que las empresas buscan ampliar su accionariado y optimizar su valoración, especialmente en Estados Unidos, la cuestión de la cotización en varios mercados financieros sigue siendo de actualidad.