(Repetición: en el cuarto párrafo, primera frase, se ha añadido una palabra omitida).
BERLÍN/FRÁNCFORT (dpa-AFX) - Ante la crisis que atraviesa la industria siderúrgica alemana, el sindicato IG Metall pretende ejercer presión sobre el Gobierno federal en Berlín. Este viernes (12 de junio), trabajadores de toda Alemania se manifestarán en defensa de los intereses del sector del acero, marchando desde la Puerta de Brandeburgo hasta el Ministerio Federal de Economía, según informó IG Metall en Fráncfort. Se espera la participación de miles de asistentes.
'En los últimos meses, la clase política -bajo nuestra presión- ha tomado medidas en favor de la industria del acero', declaró Jürgen Kerner, vicepresidente segundo de IG Metall. 'Ahora no puede quedarse a mitad de camino. Debe cumplir sus promesas'.
Además de Kerner, está prevista la participación en la concentración de los líderes de los partidos Los Verdes y La Izquierda, Felix Banaszak e Ines Schwerdtner. También intervendrán presidentes de comités de empresa y directores de recursos humanos del sector siderúrgico.
El sector del acero, bajo presión desde múltiples frentes
La industria siderúrgica alemana, con una presencia especialmente fuerte en Renania del Norte-Westfalia, Baja Sajonia y el Sarre, sufre la crisis de sus sectores clientes, en particular la industria automotriz. A esto se suman los elevados precios de la energía, las importaciones a bajo coste procedentes principalmente de China y los costes derivados de la transición hacia una producción de acero más respetuosa con el clima. Asimismo, los altos aranceles estadounidenses a las importaciones de acero lastran al sector.
El año pasado, la producción de la industria siderúrgica alemana cayó hasta los 34,1 millones de toneladas de acero bruto, el nivel más bajo desde la crisis financiera de 2009. El gigante siderúrgico Thyssenkrupp Steel Europe ha aprobado una drástica reestructuración y planea recortar o externalizar unos 11.000 puestos de trabajo.
El Gobierno federal ya ha puesto en marcha un precio de la electricidad industrial para aliviar a los sectores electrointensivos como la siderurgia. La ayuda también llega desde Bruselas: la UE acordó en abril reducir casi a la mitad el cupo de importación libre de aranceles hacia la Unión Europea. Las importaciones adicionales estarán sujetas a un arancel punitivo del 50 por ciento.
Rehlinger: no poner en peligro la transformación del sector siderúrgico
La jefa del Gobierno del Sarre, Anke Rehlinger (SPD), muestra su preocupación ante la próxima revisión del sistema europeo de comercio de emisiones, sobre la cual la Comisión Europea presentará propuestas en julio. Desde la industria y ciertos sectores políticos crece la presión para flexibilizar este instrumento central de protección climática de la UE, con el fin de reducir las cargas econ&max;micas derivadas del comercio de certificados de CO2.
Rehlinger considera que esto pone en peligro la multimillonaria transformación ya iniciada en la industria siderúrgica del Sarre hacia la producción de 'acero verde'. No debe haber ningún paso atrás en las directrices políticas, escribió en una carta dirigida al canciller Friedrich Merz (CDU).
'La industria siderúrgica del Sarre ha emprendido un camino irreversible confiando en las promesas del Gobierno federal y de la Comisión Europea', reza el texto. Las autorizaciones se concedieron en tiempo récord y las obras ya están en marcha. Rehlinger exige que 'el objetivo político debe seguir siendo mantener el precio del CO2 y el sistema de comercio de emisiones europeo en el ETS 1 de tal forma que la transformación de la industria siderúrgica no se vea amenazada'. El trasfondo de estas declaraciones son los posicionamientos de la ministra federal de Economía, Katherina Reiche (CDU).
Respaldo desde Berlín
Rehlinger cuenta con el respaldo del grupo parlamentario del SPD en el Bundestag para su advertencia. 'Un frenazo en seco, como el que algunos desean, no funciona y tendría consecuencias fatales para nuestra ubicación industrial', declaró el vicepresidente del grupo, Esra Limbacher, al diario 'Rheinische Post'.
La modernización de la industria siderúrgica es una cuestión determinante para el futuro industrial de Alemania. Para ello, debe mantenerse el marco del comercio de emisiones. Muchas empresas, incluidas las del sector del acero en el Sarre o en Salzgitter, confían en ello./als/rtt/DP/stk


















