Delta Air Lines y Aeroméxico demandaron al gobierno de Estados Unidos para impugnar una orden que les exige deshacer, antes del 1 de enero, una alianza que les permite coordinar horarios, tarifas y decisiones de capacidad en vuelos entre EE. UU. y México.
El jueves, ambas compañías presentaron un recurso legal ante la Corte de Apelaciones del Undécimo Circuito contra la decisión del Departamento de Transporte de EE. UU. (USDOT), emitida el 15 de septiembre. La petición se hizo pública el viernes.
El Departamento de Transporte ordenó el fin de la alianza, que llevaba casi nueve años en vigor, como parte de una serie de medidas dirigidas al sector aéreo mexicano, citando preocupaciones sobre la competencia.
Delta afirmó en un comunicado el viernes que la petición "es nuestra única opción en este momento y constituye el siguiente paso procesal para proteger los intereses comerciales, las redes globales y los clientes de Delta y Aeroméxico".
La aerolínea estadounidense, con sede en Atlanta, advirtió que cumplir la orden de deshacer la alianza antes del 1 de enero "sería una carga operativa y financiera". Las compañías planean solicitar a la corte una suspensión para impedir la aplicación de la fecha límite mientras se resuelve el recurso judicial.
El Departamento de Transporte no realizó comentarios de manera inmediata.
El mes pasado, el USDOT señaló que el fin de la alianza "es necesario debido a los efectos anticompetitivos persistentes en los mercados entre EE. UU. y Ciudad de México, que otorgan una ventaja injusta a Delta y Aeroméxico".
Ambas aerolíneas representan aproximadamente el 60% de los vuelos de pasajeros entre el Aeropuerto de la Ciudad de México y Estados Unidos. Este aeropuerto es el cuarto mayor punto de entrada y salida internacional hacia y desde EE. UU.
El gobierno estadounidense indicó que no exigirá a Delta vender su participación accionaria del 20% en Aeroméxico.
Delta había señalado previamente que la alianza genera cerca de 4.000 empleos en EE. UU. y más de 310 millones de dólares en el producto interno bruto estadounidense. Advirtió que podrían perderse hasta 800 millones de dólares anuales en beneficios para los consumidores, cancelarse hasta dos docenas de rutas y sustituirse aviones actuales por aeronaves más pequeñas.
El departamento advirtió que los posibles problemas derivados de la alianza incluyen tarifas más altas en algunos mercados, reducción de la capacidad y dificultades para las aerolíneas estadounidenses debido a la intervención gubernamental.



















