Con la perspectiva del tiempo, casi podría decirse que durante el cierre de la Administración los inversores no se perdieron gran cosa, ya que las estadísticas publicadas desde entonces apenas han modificado el panorama general. La bolsa, por su parte, oscila al ritmo de las probabilidades de un nuevo recorte de tipos en diciembre. Así, el 20 de noviembre los inversores asignaban un 39% de probabilidades a una bajada mientras el S&P 500 marcaba su punto mínimo. El rebote posterior ha venido acompañado de previsiones que ya otorgan un 85% de probabilidades a un nuevo recorte de tipos. En el fondo, que la bajada de tipos se produzca en diciembre o en enero no cambia la narrativa: el mercado está impulsado por los resultados empresariales y por un aumento esperado de la liquidez por medio de un recorte de tipos y del fin del programa de endurecimiento cuantitativo. En el plano macroeconómico, el empleo se mantiene y la inflación no repunta, mientras que la estacionalidad sigue siendo favorable.
Ante este contexto, globalmente favorable para el mercado de acciones, el dólar permanece casi invariable, al igual que el oro, mientras que los bonos se inclinan a la baja, como el bono a 10 años, que vuelve a acercarse a sus últimos mínimos en el 3,93% tras haber chocado con el 4,15%. Como habrás deducido, todo ello se traduce en pocos cambios en las divisas del G10.
Así, el EUR/USD sigue sin lograr perforar la zona de 1,1500/1480, con una primera zona de resistencia en 1,1675/95, cuya superación retrasaría como mínimo, o incluso pondría en entredicho, el escenario de recuperación del dólar. En este sentido, el USD/JPY está poniendo actualmente a prueba su soporte en 155,00, cuya ruptura abriría una consolidación más importante en dirección a 153,15. Por el contrario, el USD/CHF sigue en posición de espera entre 0,8130 y 0,7830.
En lo relativo a las divisas ligadas a materias primas, el USD/CAD ha tocado su soporte clave en 1,3835, cuya ruptura sería la única que daría credibilidad a un escenario alcista para el CAD. El AUD intenta superar los 0,6550, mientras que el NZD ya está en situación de rebote desde que superó los 0,5680, con 0,5740 y luego 0,5790/5800 como resistencias clave a medio plazo.
















