Este final de enero está dominado por el riesgo de contagio en los mercados de deuda desde Japón. El peligro no está desatado, pero conviene seguirlo de cerca ante un contexto en el que las acciones siguen contando con respaldo a medio plazo y las divisas (yen y dólar) se convierten en indicadores adelantados clave de las tensiones globales, más si cabe después de que el Banco Central de Japón no anunciara cambios el viernes pasado. La normalización de los tipos en el país del sol naciente está provocando una súbita alza de los rendimientos de los bonos del Estado japonés, que se está trasladando, de momento de manera tímida, a los bonos alemanes y los bonos del Tesoro estadounidense. Los niveles que hay que vigilar se han determinado con facilidad: bono alemán a 10 años > 3% y bono estadounidense a 10 años > 5% serían señales de tensión global.

Fuente: Bloomberg

¿A las puertas de una crisis sistémica ?

Por ahora no hay una crisis sistémica a la vista, pero se impone una mayor vigilancia. Recomendamos estar atentos a los próximos acontecimientos sin entrar en pánico; al menos mientras los rendimientos globales no superen sus resistencias de largo plazo.

La consecuencia sobre los mercados de renta variable es un respiro técnico, no un cambio de tendencia a pesar del episodio de tensión de comienzos de la semana pasada tras las amenazas del presidente de Estados Unidos. El sesgo sigue siendo alcista a medio plazo.

Yen y diferencial de tipos

Fuente: Bloomberg

En los últimos años, la evolución del yen (blanco) ha estado estrechamente correlacionada con el diferencial entre el rendimiento del bono a 10 años estadounidense y el de su homólogo japonés (azul). Sin embargo, desde mediados de 2025 se observa una descorrelación, según la cual el yen sigue cayendo incluso cuando el diferencial de tipos se estrecha. Los elementos explicativos son seis:

  • El mercado mira los tipos reales, no los nominales

  • Se percibe que el Banco Central de Japón está «por detrás de la curva»

  • La estrategia de endeudarse en yenes para invertir en activos con más rentabilidad (carry trade) no se ha abandonado por completo, solo ha cambiado de forma

  • La súbita alza de los rendimientos en los bonos japoneses se traduce en un abandono de los activos de Japón, no en una huida hacia el yen

  • Las instituciones japonesas continúan exportando capital

  • El mercado de divisas vigila el «riesgo de ruptura», no la convergencia

¿Cuándo se reforzaría de verdad el yen?

El yen se fortalecería si se diera alguna de estas situaciones:

  • Giro global hacia un escenario de aversión al riesgo (cierre de posiciones financiadas en yenes)

  • Subida creíble y rápida de los tipos reales japoneses

  • Intervención coordinada del Banco Central de Japón, el Ministerio de Finanzas de Japón y la Reserva Federal de Estados Unidos

  • Tensión global que fuerce la repatriación del capital japonés

Desde el punto de vista técnico, el dólar estadounidense frente al yen terminó chocando con 159,25 y perforó el primer soporte en 158,85, señalando un episodio de recuperación de la divisa japonesa. Los objetivos se sitúan en 154,60 (actualmente a prueba) antes de 151,65/35. Al margen de esto, el dólar perdió claramente terreno la semana pasada, como también muestra el cambio del EUR frente al USD, que volvió a poner a prueba sus máximos del verano pasado en 1,1920. La superación de este nivel debería desencadenar una nueva oleada bajista del USD durante varios meses. Se vigilará un primer soporte en 1,1790.