El principal sostén del dólar sigue siendo hoy el canal de los tipos de interés. El alza del petróleo alimenta las expectativas de inflación, lo que empuja a la Reserva Federal a mantener una postura prudente. Jerome Powell confirmó que la política monetaria es lo suficientemente restrictiva como para permitir esperar a una mayor visibilidad. Como resultado, las expectativas de recortes de tipos se han pospuesto, mientras que los escenarios de subidas han desaparecido, instalando un sesgo globalmente favorable al dólar.

Pero este apoyo ya muestra límites. El mercado de deuda envía señales más matizadas, pues los tipos largos han dejado de subir para iniciar una fase de estabilización. Históricamente, este tipo de configuración corresponde a un desplazamiento progresivo del riesgo inflacionista hacia un riesgo de desaceleración. Dicho de otro modo, el mercado comienza a integrar que el choque energético podría lastrar el crecimiento antes de anclarse de manera duradera en la inflación.

Al mismo tiempo, los fundamentales se mantienen sólidos. En Estados Unidos, el consumo aguanta, el mercado laboral sigue siendo sólido y los indicadores de actividad permanecen en zona de expansión. Esta robustez limita la demanda de dólares como valor refugio e impide una apreciación más marcada a pesar del contexto geopolítico.

La clave, por tanto, sigue siendo externa. Mientras el petróleo evolucione en torno o por encima de los 100 USD, el dólar conservará un respaldo vía expectativas de tipos. Sin embargo, cualquier desescalada creíble, acompañada de un reflujo duradero de la energía, podría invertir rápidamente esta dinámica al reactivar los escenarios de bajadas de tipos.

Técnicamente, el par EUR/USD no estructuró la última trayectoria bajista anticipada y, por el contrario, se liberó de su resistencia en 1,1665, validando al mismo tiempo una figura de vuelta alcista en forma de doble suelo cuyo potencial se sitúa en torno a 1,1910, con un objetivo intermedio en 1,1815. El soporte que debe mantenerse para preservar este escenario alcista se ubica en 1,1585.

En el resto del mundo, el par USD/JPY consolida de forma lateral entre 160,45 y 157,50, mientras que el USD/CHF chocó con una simetría en 0,8015. El USD/NOK sigue bajo presión mientras no se superen los 9,85 y persiste el riesgo de una nueva oleada bajista si se rompen los 9,45 al cierre.