A la espera de las primeras publicaciones de resultados empresariales, a los inversores les está costando encontrar algo interesante. Afortunadamente, siempre podemos contar con el tío Donald para animar el ambiente con su ya proverbial estrategia del palo y la zanahoria. A pesar de la pequeña caída del dólar el pasado viernes, el escenario global de recuperación no parece verse afectado.

El siguiente gráfico representa el par EUR/USD en datos semanales. Tras toparse con el límite superior de su canal ascendente describiendo una figura de reversión de velas japonesas (shooting star), ahora son los indicadores los que aportan su granito de arena. El índice de fuerza relativa ha roto la línea del cuello de un patrón cabeza y hombros (sí, las tendencias de los gráficos también funcionan en los indicadores matemáticos), lo que deja margen antes de alcanzar el soporte en torno a 35. Se esperan semanas o incluso meses de consolidación. Los más escépticos esperarán la ruptura del nivel en 1,1500 (99,50 para el índice DXY) para ser más categóricos, pero esto se hará a costa de la relación riesgo-rentabilidad, ya que el potencial inmediato de retroceso se sitúa en torno a 1,12 (1,1215/1,1185 para ser más precisos). A más largo plazo, el objetivo se sitúa en 1,0820/1,0785.

Fuente: Bloomberg

En el resto del mundo, el USD/JPY sigue bien orientado por encima de 150, con 154,15/50 en el punto de mira. El USD/CHF ha superado los 0,8000, lo que confirma la continuación del repunte hacia los 0,8150 o incluso los 0,8350. Sin embargo, no es claramente la mejor inversión para «apostar» por un escenario alcista del dólar.

En cuanto a las divisas vinculadas a las materias primas, el USD/CAD ha subido hasta 1,404 y se mantiene bien orientado por encima de 1,3830, con vistas a proseguir su ascenso hacia 1,4155. El AUD ha superado su primer soporte en 0,6520 y debería dirigirse hacia 0,6425/00. Del mismo modo, el NZD está a punto de alcanzar su objetivo de 0,5690, punto en que debería estabilizarse. Sin embargo, cabe señalar que una ruptura clara y definitiva de este umbral devolverá a la divisa a sus mínimos de abril, en 0,5505/0,5485.