A la espera de que los funcionarios vuelvan al trabajo, los inversores se han centrado en el sector privado para evaluar mejor el estado de la economía estadounidense. La encuesta de empleo de ADP registró 42.000 creaciones netas en octubre, frente a las 30.000 previstas, lo que indica que el mercado laboral se está estabilizando. Al mismo tiempo, el índice PMI de servicios sigue en terreno expansionista, con un 54,8, aunque algo por debajo de las expectativas, mientras que el ISM de servicios se situó en 52,40, frente a los 50,80 previstos. Se observa una tendencia similar en Europa (zona euro y Reino Unido) y Asia, lo que ha tenido como efecto la estabilidad de los rendimientos de la deuda, lo que a su vez ha favorecido al dólar.
Técnicamente, el índice del dólar se encuentra en una encrucijada. Actualmente está probando la línea de cuello de una posible figura de doble suelo. Si supera los 100,25, debería abrirse el camino para mantener el repunte que se viene observando desde mediados de septiembre hacia los 104,00/85. Cabe señalar que el índice de fuerza relativa ha salido de su zona de sobreventa y apunta a una subida.

Fuente: Bloomberg
Paralelamente, el EUR/USD se mantiene por encima de 1,1500/1480, nivel crítico para validar una caída importante hacia 1,1065/50. El USD/JPY se estabiliza tras alcanzar los 154,15/50, mientras que el USD/CHF se ha acercado a una zona de resistencia en 0,8130/55. En otras palabras, si deseas apostar por una caída del dólar, este par parece ser el vehículo de inversión ideal.
En cuanto a las divisas vinculadas a las materias primas, el USD/CAD casi alcanzó su objetivo de 1,4150 antes de retroceder, mientras que el dólar australiano volvió a poner a prueba su soporte en 0,6440 para un nuevo rebote. Solo el dólar neozelandés mantiene una orientación negativa, por lo que es mejor evitar el tren que debería llevarlo hacia 0,5505/5485.

















