Esta semana llega la última gran cita monetaria del año con la reunión final de los banqueros centrales estadounidenses. Después, los inversores podrán centrarse en organizar sus fiestas navideñas, lo que reducirá mecánicamente los volúmenes de negociación. De momento, las expectativas apuntan, con un 85% de posibilidades, a un recorte de 25 puntos básicos. Sin embargo, como es habitual, lo importante serán los detalles del discurso del gobernador Jerome Powell. Entre el fin del programa de endurecimiento cuantitativo y la bajada de los tipos, el mercado bursátil debería acoger con agrado este flujo de liquidez, sobre todo porque los principales índices estadounidenses cotizan cerca de sus máximos de noviembre (6.920 en el Standard & Poor’s 500, 26.180 en el Nasdaq 100 y 2.540 en el Russell 2000).
Por su lado, el par EUR/USD ha alcanzado el soporte a corto plazo de 1,1675/1,1995, mientras que el bono estadounidense a diez años se ha topado con la resistencia del 4,17%. Conviene vigilar todos estos posibles puntos de inflexión. La ruptura de 1,1675/1,1995 abriría el camino hacia los máximos de septiembre en 1,1920. En cambio, si la resistencia aguanta, una nueva oleada bajista podría acabar rompiendo los 1,1500/1,1480, nivel de confirmación bajista a medio plazo (horizonte de unos meses). En paralelo, el USD/JPY se mantiene sobre su soporte de 155/154,28 y preserva así su estructura alcista desde septiembre. Sin cambios significativos en el USD/CHF, que sigue dentro de un canal de consolidación horizontal entre 0,8130 y 0,7830.
La evolución del cambio USD/CAD ha confirmado la recuperación de la divisa canadiense mencionada en las últimas semanas con la ruptura de 1,3835. Y sigue la misma tendencia frente al EUR. El AUD ha superado los 0,6550 y se sitúa cerca de sus máximos de septiembre en 0,6710, mientras que el NZD prueba su zona de resistencia clave para la visión a medio plazo en 0,5790/0,5800.


















