El borrador de la denominada ley MATCH, anunciado a última hora del jueves, tiene como objetivo proteger el liderazgo de EE. UU. en inteligencia artificial. Para ello, busca evitar que las empresas chinas obtengan herramientas de fabricación de chips que no pueden producir por sí mismas, garantizando al mismo tiempo que las compañías con sede en naciones aliadas de EE. UU. se enfrenten a las mismas restricciones que sus rivales estadounidenses.
Estados Unidos ya ha introducido anteriormente varias rondas de restricciones a la exportación destinadas a frenar la capacidad de fabricación de chips de China, pero estas fueron impulsadas por el presidente Donald Trump o el presidente Joe Biden, en lugar de por el Congreso.
Los legisladores señalaron que su atención se centra en restringir las tecnologías en las que China depende de las importaciones, como la litografía DUV de inmersión, necesaria para crear la circuitería de los chips. Este segmento del mercado está dominado por la neerlandesa ASML, que compite con su rival japonés de menor tamaño, Nikon.
La ley propuesta también prohibiría la venta o el mantenimiento de dichos equipos a los principales fabricantes de chips chinos, como SMIC, Hua Hong, Huawei, CXMT y YMTC.
ASML declinó hacer comentarios el viernes.
Las normas vigentes, coordinadas con EE. UU. y aplicadas por el gobierno neerlandés, impiden que ASML envíe sus herramientas más avanzadas a China. Sin embargo, ASML sigue vendiendo líneas DUV más antiguas a fabricantes de chips chinos y a destacadas empresas surcoreanas y taiwanesas con operaciones en China. La nueva ley prohibiría dicha práctica.
China fue el mayor mercado de ASML en 2025, representando el 33% de sus ventas. Se espera que esa cifra caiga al 20% este año, según declaró la empresa en enero.
"No nos corresponde comentar sobre borradores legislativos propuestos por legisladores de otros países", afirmó un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de los Países Bajos, que supervisa la política comercial y de exportación.



















