Los talleres de Tokio y los concesionarios de Detroit llevan meses sufriendo el desabastecimiento de aceite de motor, pintura y otros productos desde que el conflicto en Oriente Próximo colapsara las cadenas de suministro globales.

Ahora, aunque un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán podría poner fin a las hostilidades, los expertos y directivos del sector advierten de que es poco probable que suponga un alivio inmediato para los pequeños talleres. Estos negocios se han visto asfixiados por el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Teherán, una vía por la que circula casi una quinta parte del flujo mundial de petróleo y cuyo bloqueo ha generado cuellos de botella en varios derivados del crudo.

El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó el lunes que ambos países han firmado un acuerdo preliminar para poner fin a la guerra, si bien los detalles siguen sin estar claros y el restablecimiento de la normalidad en los envíos a través del estrecho podría demorarse.

Hiroyuki Nakamura ha pasado los últimos meses intentando capear la escasez de aceite de motor, una situación inédita en sus 35 años de experiencia en la reparación de vehículos.

"El suministro de aceite desapareció casi por completo tras el inicio de la guerra en marzo. Desde abril no ha entrado nada», explica Nakamura, directivo de Shin Etsu Denso, una empresa de reparación de automóviles con sede en Tokio.

La actividad también se ha visto afectada por la falta de disolvente de pintura y de aditivo para motores diésel, añadió. Nakamura, al igual que otros mecánicos, directivos y funcionarios consultados para este reportaje, habló con Reuters antes de que se anunciara la propuesta de acuerdo entre Washington y Teherán.

Uno de los colores más demandados para los coches en Japón es el "blanco perlado», un acabado brillante que se obtiene mezclando pintura blanca con un barniz líquido. Para Fuchu Car, un taller de las afueras de Tokio, el suministro tanto de la pintura blanca como del acabado perlado se ha vuelto especialmente crítico, a pesar de que otros colores siguen disponibles.

El taller consiguió recientemente una botella de 300 ml del acabado perlado, su primer lote en unas dos semanas, que es aproximadamente lo que dura un envase en el establecimiento, según Masato Yagai, presidente de Fuchu Car.

Yagai señaló que, si se agotan las existencias, podría verse obligado a renunciar al pintado de los vehículos que acuden para reparaciones. Esto le permitiría seguir realizando los trabajos mecánicos y evitar la drástica opción de rechazar clientes por no poder pintar los automóviles.

Incluso sin una capa de pintura nueva, los coches reparados podrían superar las inspecciones técnicas y volver a la circulación, afirmó.

"Completaríamos el pintado más adelante, cuando se restablezca el suministro», explicó.

Alrededor de un tercio de los cerca de 160 vehículos que gestiona al mes son de color blanco perlado, detalló Yagai.

Las estrictas normativas de almacenamiento para materiales como los aceites de motor dificultan que las empresas mantengan grandes inventarios de productos derivados del petróleo.

La compañía Suzuki Motor informó el mes pasado de que algunos concesionarios han dejado de aceptar temporalmente nuevas citas para cambios de aceite de motor y de frenos debido a los retrasos en las entregas.

LAS INTERRUPCIONES EN EL SUMINISTRO SE EXTIENDEN

En Estados Unidos, el conflicto ha alterado el suministro de materias primas utilizadas para fabricar revestimientos y lubricantes.

Este factor ha contribuido al encarecimiento de los lubricantes, cuyos precios no se espera que bajen hasta, al menos, mediados de 2027, según la Asociación Independiente de Fabricantes de Lubricantes.

En marzo, una planta de procesamiento de gas a líquidos de Shell en Catar sufrió un ataque, lo que limitó la producción de un importante proveedor de Oriente Próximo de aceite de Grupo III, un aceite base de alta calidad e ingrediente fundamental en el aceite sintético para vehículos.

En cuanto la planta de Shell fue atacada, "supimos de inmediato que iba a haber un gran problema», afirmó Holly Alfano, directora ejecutiva de la asociación de lubricantes.

Algunos fabricantes de automóviles en Estados Unidos ya están tomando medidas ante la inminente escasez.

Nissan Motor comenzó a aplicar medidas de racionamiento de aceite "para ayudar a garantizar un suministro constante» en toda su red de concesionarios, según una circular enviada a los distribuidores estadounidenses el 20 de mayo. Un portavoz de Nissan declaró a Reuters que la empresa está "trabajando con sus proveedores para identificar fuentes de suministro adicionales».

Los concesionarios estadounidenses están preocupados por la disminución de las existencias de aceite sintético, según una portavoz de la Asociación Nacional de Concesionarios de Automóviles.

CONCIENCIACIÓN DE LOS PROPIETARIOS

En Estados Unidos, la asociación de lubricantes intenta concienciar a los propietarios de vehículos de que ya no es necesario cambiar el aceite cada 4.800 u 8.000 kilómetros, como ocurría en el pasado.

"La calidad del aceite de motor es mucho mayor ahora y dura más tiempo», señaló Alfano.

La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, ha declarado que el Gobierno está reforzando el suministro de materias primas utilizadas en pinturas y disolventes.

El Ministerio de Transportes japonés ha comenzado a realizar encuestas en talleres de todo el país sobre las existencias de aceite de motor, pintura y otros productos químicos, supervisando volúmenes, frecuencia de entrega, cambios de precios y el riesgo de desabastecimiento, según la Asociación de Cultura y Negocios del Automóvil de Japón.

Por el momento, los pequeños negocios parecen ser los más perjudicados.

Según algunos analistas, es probable que los grandes fabricantes de pintura den prioridad al suministro para las plantas de fabricación de coches frente al mercado de reparación.

Tras el estallido del conflicto en Oriente Próximo, se dieron casos en los que algunos clientes realizaron pedidos superiores a lo habitual a los grandes fabricantes de pintura, aunque estas compañías han rechazado tales solicitudes, explicó Shunta Omura, analista de UBS.

Un funcionario del Ministerio de Comercio japonés afirmó que el suministro general se mantiene, aunque reconoció que la fuerte demanda de colores populares como el blanco podría generar carestías.

El importante fabricante japonés Kansai Paint ya produce tanto la pintura blanca como el líquido perlado a volúmenes cercanos a su capacidad máxima en tiempos normales, lo que dificulta elevar la producción cuando aumentan los pedidos, señaló Koki Chiga, de la división de pintura de reparación de la empresa.

El suministro de ambos productos había sido escaso en los talleres de carrocería anteriormente, pero ya ha vuelto a la normalidad, añadió.

Una fuente conocedora del sector de la pintura indicó que los compradores temen un aumento de los costes, lo que les impulsa a adquirir la mayor cantidad posible a los precios actuales.

Esta situación ha dejado en desventaja a los talleres de reparación más pequeños, concluyó la misma fuente.

"Cuanto más grande es la empresa, más reservas acumula».