El auge de la inteligencia artificial ha impulsado a los mercados bursátiles a máximos históricos, mientras las grandes firmas tecnológicas destinan cientos de miles de millones de dólares a nuevas tecnologías y los consumidores, trabajadores y empresas se enfrentan a las cuestiones existenciales planteadas por herramientas como ChatGPT y Claude.

Algunos analistas sostienen que la IA potenciará la productividad y hará que las empresas sean más rentables. Sin embargo, otros advierten sobre una distopía de desempleo masivo alimentado por la IA, donde ciertos sectores podrían dejar de existir.

Mientras tanto, el frenesí del mercado por SpaceX, de Elon Musk, ha alcanzado su punto máximo antes de su salida a bolsa, prevista para la tarde del jueves.

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EL 'AI TRADE' TURBOALIMENTA LOS MERCADOS BURSÁTILES

El rally impulsado por la IA ha contribuido a llevar a los mercados de renta variable a máximos históricos, compensando los riesgos derivados de la guerra en Irán.

Nvidia, el referente de la IA, se ha disparado más de un 1,300% desde finales de 2022. Sus resultados trimestrales, un termómetro de la narrativa general de la IA, son seguidos por los inversores con la misma atención que algunos indicadores económicos.

Microsoft, Alphabet (matriz de Google) y Amazon -denominados 'hyperscalers' por su enfoque en la construcción de centros de datos de IA- también gozan de popularidad.

No se trata solo de una historia estadounidense.

Los valores tecnológicos europeos, que incluyen al gigante de máquinas para la fabricación de chips ASML, se encuentran en su nivel más alto desde el año 2000. El mercado de Corea del Sur, sede del fabricante de chips Samsung Electronics, está cerca de un récord.

Por su parte, SK Hynix y Micron Tech han estado entrando y saliendo del selecto grupo de empresas con una capitalización bursátil de al menos 1 billón de dólares. Este grupo podría ampliarse con próximas salidas a bolsa, como la de SpaceX de Elon Musk.

No es de extrañar que la escalada de las acciones tecnológicas haya avivado la preocupación por una burbuja que podría arrastrar a los valores a la baja de forma brusca si llega a estallar.

LOS INVERSORES SE VUELVEN SELECTIVOS (Y ALGUNOS TEMEROSOS)

Está surgiendo una brecha entre las empresas que los inversores consideran que se beneficiarán de esta megatendencia y aquellas cuyos modelos de negocio se sospecha que podrían verse alterados o sustituidos.

Las firmas de software y análisis de datos se están recuperando tras una caída en febrero, cuando una nueva herramienta de IA de Anthropic asustó a los inversores.

ADAPTACIÓN AL PROGRAMA

La rapidez con la que las empresas adopten la IA es fundamental, ya que esto dará una idea del impacto en las ganancias de productividad y en los mercados laborales.

Hasta ahora, el impacto es relativamente limitado.

No obstante, la Encuesta sobre Tendencias y Perspectivas Empresariales de la Oficina del Censo de EE. UU. ofrece un indicador casi en tiempo real de la adopción corporativa. Lo que ocurra en Estados Unidos podría servir de guía para lo que suceda en otras grandes economías desarrolladas.

A medida que más trabajadores incorporan herramientas de IA a su arsenal y potencialmente reemplazan la necesidad de intervención humana, surgen dudas sobre cómo afectará esto al empleo.

Algunas empresas ya citan a la IA como un factor que las está llevando a recortar puestos de trabajo.

AUGE DEL CAPEX EN INFRAESTRUCTURA

La carrera por construir la infraestructura necesaria para soportar la IA ha comenzado. Morgan Stanley estima que las grandes tecnológicas gastarán 3 billones de dólares entre 2025 y 2028 en una expansión global de centros de datos.

La inversión masiva en proyectos de centros de datos está ayudando a apuntalar el crecimiento económico, especialmente en Estados Unidos.

Sin embargo, los datos recopilados por DC Byte para Reuters muestran que los proyectos en varios países importantes se encuentran todavía en una fase temprana. Por ejemplo, alrededor del 68% de los 679 proyectos de centros de datos en EE. UU. que monitorea aún no se han empezado a construir. Esta cifra incluye todos los proyectos de centros de datos, incluidos los destinados a la IA.

La construcción se financia cada vez más mediante deuda, lo que suscita preocupación por los riesgos para la estabilidad financiera.

SE NECESITA MÁS ENERGÍA, AHORA

La expansión de los centros de datos está provocando un aumento sin precedentes de la demanda de electricidad a nivel mundial, chocando con las limitaciones energéticas en diversas regiones, mientras los proyectos se enfrentan a redes obsoletas y a un suministro limitado.

Además de retrasar los proyectos y obligar a los centros de datos a ser más flexibles, este repunte suscita inquietud por el impacto medioambiental y la posibilidad de que los precios para el consumidor aumenten.

Las acciones de las empresas de servicios públicos globales han subido aproximadamente un 40% desde finales de 2022.