La rápida expansión de la infraestructura de inteligencia artificial por parte de empresas tecnológicas estadounidenses como OpenAI, Google (propiedad de Alphabet) y Microsoft ha absorbido gran parte del suministro mundial de chips de memoria, elevando los precios a medida que los fabricantes priorizan componentes para centros de datos de mayor margen sobre los dispositivos de consumo.
Samsung, SK Hynix y Micron, los tres mayores productores mundiales de chips de memoria, han señalado en los últimos meses que luchan por satisfacer la demanda, al tiempo que reportan resultados trimestrales positivos impulsados por el aumento de precios de sus semiconductores.
Pero el alza de precios está teniendo un efecto dominó en los mercados de consumo.
Las firmas de investigación IDC y Counterpoint esperan ahora que las ventas globales de teléfonos inteligentes caigan al menos un 2% este año, en una marcada reversión respecto a sus previsiones de crecimiento de hace unos meses. Esto supondría el primer descenso anual en los envíos desde 2023.
Se prevé que el mercado de PC disminuya al menos un 4,9% en 2026, estimó IDC, tras un crecimiento del 8,1% el año pasado. Mientras tanto, se espera que las ventas de consolas caigan un 4,4% en el año en curso tras un crecimiento estimado del 5,8% en 2025, según TrendForce.
DECISIONES DIFÍCILES PARA LOS FABRICANTES
Aunque varias empresas ya han subido precios, gigantes del sector como Apple y Dell enfrentan una decisión complicada: asumir los costos y sacrificar sus márgenes o trasladarlos a los consumidores con el riesgo de frenar la demanda.
"Los fabricantes podrían absorber parte de los costos, pero dada la magnitud de la escasez, sin duda se reflejará en precios más altos para los consumidores", afirmó Jacob Bourne, analista de Emarketer.
"Esto provocará unas ventas más tibias de dispositivos de consumo en 2026. Será un desafío para estas empresas que intentan vender productos en un contexto de inflación generalizada."
La presión se agrava por las expectativas de que los aumentos de precios persistan, posiblemente hasta el próximo año. Counterpoint estima que los precios de la memoria subirán entre un 40% y un 50% en el primer trimestre, tras el aumento del 50% registrado el año pasado.
"En los últimos dos trimestres, hemos visto una inflación de precios del 1.000% en algunos productos y los precios siguen subiendo", dijo Tobey Gonnerman, presidente del distribuidor de semiconductores Fusion Worldwide.
"Los consumidores pueden esperar pagar precios significativamente más altos por laptops, teléfonos móviles, wearables y dispositivos de juegos muy pronto."
Los analistas creen que el impacto será más pronunciado para los fabricantes de dispositivos de gama baja y media, como los fabricantes chinos de teléfonos inteligentes Xiaomi y TCL Technology y la empresa de PC Lenovo.
TrendForce informó el año pasado que Dell y Lenovo planeaban aumentos de precios de hasta un 20% a principios de 2026.
Las acciones de Raspberry Pi, Xiaomi, Dell, HP Inc y Lenovo cayeron en los últimos tres meses de 2025, siendo Xiaomi la que registró la mayor caída, con un descenso del 27,2%.
El CEO de HP, Enrique Lores, declaró en noviembre que la compañía subiría los precios de las PC debido a los "significativos" costos de los chips de memoria, mientras que el CEO de Raspberry Pi calificó el aumento de costos como "doloroso" en una publicación de blog en diciembre en la que anunciaba subidas de precios para sus dispositivos.
La perspectiva de una demanda más débil podría también afectar las ventas de minoristas especializados en electrónica como Best Buy, que ya había advertido el año pasado que los aumentos de precios impulsados por aranceles podrían disuadir a los compradores potenciales.
Apple presentará resultados el 29 de enero, mientras que Dell lo hará el 26 de febrero. Xiaomi suele informar a finales de marzo.
EL PODER DE MERCADO DE APPLE
Algunos analistas señalan que Apple, gracias a su escala, poder de fijación de precios y profunda red de proveedores, está mejor posicionada para capear el aumento de precios de los chips de memoria que sus rivales más pequeños.
La compañía suele mantener estables los precios de su línea principal de iPhone en EE.UU. entre los lanzamientos de septiembre. El año pasado, asumió cientos de millones de dólares en costos relacionados con aranceles, en lugar de trasladarlos a los clientes.
"Apple está mejor posicionada, ya que utiliza precios por contrato (en lugar de precios spot más volátiles) para sus compras, asegurando mejores precios", afirmó William Kerwin, analista de Morningstar.
"Pero no es inmune y podría tener que subir precios para trasladar el aumento de los costos de insumos."



















