El Banco Central de Brasil observa presiones derivadas de la demanda que contribuyen a la inflación, según declaró el miércoles el gobernador Gabriel Galipolo, quien destacó indicadores que excluyen los choques de oferta, como los vinculados al conflicto con Irán.

El nivel de inflación impulsada por la demanda es incompatible con el cumplimiento del objetivo del 3% fijado por la entidad, afirmó.

En una intervención por videoconferencia en un foro en Lisboa, Galipolo señaló que la inflación de los servicios, sensible al contexto interno, refleja una economía resiliente, con un desempleo en mínimos históricos, ingresos en niveles récord y un crecimiento salarial que supera a la productividad, junto con un consumo respaldado por el crédito.

'Vemos los efectos de los choques de oferta en los precios, pero varias medidas subyacentes que eliminan esos efectos... especialmente en los servicios y otros segmentos intensivos en mano de obra, muestran una inflación en niveles claramente inconsistentes con la consecución del objetivo', explicó.

Sus declaraciones se producen en un momento en que los bancos brasileños han estado reduciendo las expectativas de una mayor flexibilización monetaria, citando un panorama inflacionario interno desafiante. Los riesgos no solo provienen del encarecimiento del petróleo ante las tensiones en Oriente Medio, sino también del estímulo doméstico bajo el mandato del presidente Luiz Inácio Lula da Silva antes de las elecciones de octubre. Los responsables de la política monetaria comenzaron el ciclo de relajación en marzo con un recorte de 25 puntos básicos, seguido de otro en abril, situando la tasa Selic en el 14.5%. La inflación a doce meses se situó en el 4.64% a mediados de mayo.

'Las perspectivas de inflación en Brasil han empeorado debido a factores tanto de oferta como de demanda', señaló XP en una nota el miércoles, previendo ahora dos recortes adicionales de 25 puntos básicos en la tasa de referencia Selic hasta el 14%, frente a los tres recortes previstos anteriormente.

BTG Pactual adoptó una postura más restrictiva ('hawkish'), pronosticando un último recorte de 25 puntos básicos en la reunión de este mes, manteniendo la Selic en el 14.25% hasta finales de año, frente a una tasa terminal previa del 13%.

Los economistas de BTG, liderados por Tiago Berriel, afirmaron que el panorama ya podría justificar una pausa, citando lecturas de inflación más adversas, una actividad resiliente, datos sólidos de empleo y crédito, y unas expectativas desancladas, incluso para 2028. (Información de Marcela Ayres; Edición de Rod Nickel)