El director general de TotalEnergies, Patrick Pouyanne, declaró este miércoles que espera que la Unión Europea flexibilice en el futuro su mandato de incorporar combustibles sostenibles para la aviación (SAF), de manera similar a la decisión reciente del bloque de abandonar la propuesta de prohibición de los nuevos automóviles con motor de combustión a partir de 2035.

El año pasado, la UE estableció que el 2% del combustible para aviones disponible en sus aeropuertos debía ser SAF, un requisito que aumentará al 6% en 2030 y al 20% en 2035.

«Todas las compañías aéreas están luchando contra el mandato del 6% de SAF, que francamente es fácil de alcanzar... Hoy apuesto a que lo que ocurrió con la regulación de los automóviles sucederá también con la regulación del SAF en Europa», afirmó Pouyanne durante un panel del Foro Económico Mundial sobre combustibles limpios. 

TotalEnergies produce SAF en varias refinerías y planea expandirse, pero ha retrasado las inversiones para aumentar su capacidad tras constatar que sus clientes no estaban dispuestos a comprar más de lo necesario para cumplir con las normas de la UE, según explicó.

El SAF es entre tres y cuatro veces más caro que el combustible para aviones refinado a partir de petróleo.

Las compañías aéreas han culpado a la falta de producción suficiente por su escasa adopción de SAF, una afirmación que Pouyanne rechazó.

«Hoy me enfrento a mis clientes, las compañías aéreas en Europa, que están haciendo un gran esfuerzo de lobby acusándonos de no invertir lo suficiente, lo cual es completamente falso», aseguró Pouyanne. «Podré suministrar el 10% de SAF a las compañías aéreas en Europa para 2030, pero... todos sueñan con tener estos biocombustibles al mismo precio que el combustible para aviones hecho de petróleo, pero eso no es cierto».

El director general añadió que probablemente reducirá las inversiones en combustibles bajos en carbono debido a la incertidumbre regulatoria.

«Me temo que, al ser un mercado regulado, si cambian los objetivos, habré invertido en biorrefinerías para nada», concluyó.