HAMBURGO (dpa-AFX) - Christian Bruch, consejero delegado de Siemens Energy, ha advertido de que Alemania corre el riesgo de quedarse rezagada en la construcción de centros de datos. «Si no atraemos los centros de datos y el valor añadido que generan a nuestro país, esto tendrá consecuencias para nuestra prosperidad», afirmó Bruch. Aunque Siemens Energy no construye estas instalaciones directamente, actúa como un proveedor clave para el sector.
Recientemente, la empresa estadounidense Edgeconnex paralizó sus planes para construir un centro de datos en Maintal, cerca de Fráncfort. El proyecto se enfrentó a las críticas de una iniciativa ciudadana, centradas principalmente en la intención de levantar una central eléctrica de gas para suministrar energía a la instalación. Respecto a esta disputa y la posterior suspensión del proyecto, Bruch declaró en Hamburgo: «Sinceramente, este tipo de situaciones me dejan perplejo».
Bruch recordó que quien llega tarde acaba pagando las consecuencias. «Veo este peligro de forma muy concreta en lo que respecta a los centros de datos y la inteligencia artificial». El máximo responsable de la compañía cree que Europa todavía tiene una oportunidad en el ámbito de la inteligencia artificial. «Sin embargo, para lograrlo, debemos estar dispuestos a construir realmente la infraestructura necesaria, como son los centros de datos».
Competencia internacional por los centros de datos
Los centros de datos son cada vez más necesarios para el almacenamiento de información y el funcionamiento de aplicaciones de inteligencia artificial. No obstante, la construcción de estas plantas genera críticas, debido, entre otros factores, a la creciente demanda energética del sector.
En la carrera por la capacidad de procesamiento, Estados Unidos lidera el mercado por delante de China. Alemania cuenta actualmente con una capacidad de casi 3 gigavatios, de los cuales unos 500 megavatios se destinan a la inteligencia artificial. El objetivo es que la capacidad en la República Federal se amplíe en el futuro hasta alcanzar al menos los 6 gigavatios, reservando un mínimo de 2 gigavatios para aplicaciones de inteligencia artificial.


















