Un primer recuento realizado por la encuestadora Ipsos sitúa a Roberto Sánchez a la cabeza de la carrera presidencial en Perú con un 50.3%, frente al 49.7% de Keiko Fujimori, lo que representa un empate técnico según los representantes de la firma.

El conteo rápido de Ipsos utiliza un muestreo representativo de los centros de votación en todo el país. Aunque no constituye un escrutinio oficial, este mecanismo ha demostrado ser un indicador preciso del resultado final en procesos electorales anteriores.

Los datos de Ipsos muestran que Fujimori domina en Lima, adjudicándose el voto urbano y la costa, mientras que Sánchez se impone con rotundidad en el voto rural y la sierra; en la práctica, dos electorados que empujan en direcciones opuestas.

El resultado evoca la segunda vuelta de 2021, cuando Fujimori y Pedro Castillo terminaron con un margen aproximado de 50.1% frente a 49.9%, y la proclamación se demoró durante semanas ante las impugnaciones de nulidad.

El tribunal electoral revisó cada reclamación y rechazó prácticamente todas, despejando el camino para la proclamación de Castillo como presidente electo. Sánchez se desempeñó como ministro de Comercio Exterior y Turismo en dicho gobierno.