El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que Irán había derribado un helicóptero Apache de EE. UU. en el estrecho de Ormuz y prometió represalias, lo que acrecienta las dudas sobre las perspectivas de paz entre ambas naciones.
Este episodio se produce después de que Israel e Irán detuvieran sus ataques directos el lunes tras un llamamiento de Trump. No obstante, Israel atacó este martes la histórica ciudad portuaria de Tiro, al sur del Líbano, causando al menos ocho muertos, en una escalada que complica los esfuerzos para negociar un acuerdo de paz más amplio.
El billete verde recortó pérdidas tras las declaraciones de Trump. La divisa tiende a debilitarse frente a sus pares cuando las tensiones en Oriente Próximo se relajan, ya que la posibilidad de un acuerdo de paz suele presionar a la baja los precios del petróleo.
'Se percibe una calma extraña en el mercado en lo que respecta al conflicto con Irán', señaló Amo Sahota, director ejecutivo de Klarity FX. 'Ambas partes intentan evitar una escalada mayor; Trump, en particular, quiere eludir un repunte descontrolado de los precios del crudo. De hecho, está bajo mucha presión en este frente'.
La economía estadounidense se considera relativamente protegida de los choques energéticos en comparación con sus homólogas, factor que ha respaldado la demanda del dólar como activo refugio durante el conflicto iraní, lastrando al mismo tiempo al euro y al yen japonés.
El euro se apreció un 0.07% frente al dólar, situándose en 1.15435 dólares, tras haber tocado un mínimo de dos meses en la sesión anterior. Frente al franco suizo, sin embargo, el dólar avanzó un 0.07% hasta los 0.79825 francos.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. repuntaron el viernes tras conocerse que los empleadores crearon muchos más puestos de trabajo de lo previsto en mayo, lo que refuerza las expectativas de que la Reserva Federal podría elevar los tipos de interés a finales de este año.
Los inversores centran ahora su atención en los datos de inflación de EE. UU. que se publicarán el miércoles, en busca de nuevas señales sobre la trayectoria de la política monetaria de la Fed. Los futuros de los fondos federales indican una probabilidad cercana al 70% de una subida de tipos para diciembre, según la herramienta FedWatch de CME.
'El mercado ha tenido que digerir el sólido informe de nóminas no agrícolas de la semana pasada, que fue mucho más fuerte de lo esperado', comentó Eugene Epstein, responsable de estructuración para Norteamérica en Moneycorp, Nueva Jersey. 'Ciertamente, existen tensiones geopolíticas desde hace meses y nos encontramos en la misma situación de tira y afloja que hemos escuchado repetidamente. Pero el mercado está enfocado en la resiliencia de la economía estadounidense'.
El índice dólar, que mide la cotización del billete verde frente a una cesta de divisas que incluye el yen y el euro, bajó un 0.09% hasta los 99.95 puntos, tras haber alcanzado el lunes los 100.21, su nivel más alto desde el 6 de abril.
Es probable que el crecimiento sólido y la inflación persistente mantengan las expectativas inclinadas hacia nuevas subidas de tipos en EE. UU., incluso si un eventual acuerdo entre EE. UU. e Irán pudiera ofrecer cierto alivio.
SUBIDAS DE TIPOS EN EL HORIZONTE
La atención también se dirige a la próxima reunión de política monetaria del Banco Central Europeo, donde se espera ampliamente un incremento de 25 puntos básicos. Los mercados seguirán de cerca el anuncio del jueves para obtener pistas sobre las perspectivas de su política.
Mientras tanto, el mercado ya descuenta casi por completo una subida de tipos por parte del Banco de Japón en su reunión del 16 de junio, lo que significa que es poco probable que, por sí sola, provoque una reversión significativa de la debilidad del yen si llega a materializarse.
El yen japonés se depreció un 0.12% hasta alcanzar los 160.37 unidades por dólar, manteniéndose cerca del nivel de 160, considerado ampliamente como la 'línea en la arena' para una posible intervención oficial.
El dólar australiano, sensible al riesgo, retrocedió un 0.26% frente al billete verde hasta los 0.7027 dólares. Por su parte, el dólar neozelandés se fortaleció un 0.09% frente a la divisa estadounidense, situándose en 0.5812 dólares.



















