Análisis de la jornada en los mercados europeos y globales de la mano de Ankur Banerjee.

El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, acaparó todo el protagonismo en su primera rueda de prensa al presentar una ambiciosa revisión con profundas ramificaciones. Warsh adoptó tácitamente una postura más endurecida al subrayar la determinación del banco central para meter en cintura la inflación.

Aunque no ofreció orientaciones sobre la política monetaria a corto plazo, las nuevas proyecciones trimestrales revelaron que nueve de los 19 responsables de la Reserva Federal esperan ahora al menos una subida de tipos para finales de 2026.

Warsh, que no facilitó un pronóstico propio sobre los tipos de interés, señaló que los mercados deberían valorar los activos basándose en su propia lectura de la economía, en lugar de intentar adivinar cómo interpretan los datos los funcionarios del banco central. Este enfoque, afirmó, evitaría a la Reserva Federal un escenario en el que «lo único que hacen los mercados financieros es reflejar lo que nosotros hemos dicho».

Como consecuencia, los mercados ya han descontado totalmente un incremento de tipos por parte de la Reserva Federal para octubre, lo que impulsó el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos y el valor del dólar.

La profunda revisión de la Reserva Federal podría remodelar la toma de decisiones y la comunicación con el público, mientras que un comunicado de política monetaria breve, similar al formato utilizado por el expresidente Alan Greenspan, anunció el comienzo de una nueva era.

Es posible que los mercados tarden tiempo en adaptarse a una Reserva Federal menos transparente. En un mundo donde los inversores analizan cada palabra de los responsables políticos, un banco central que no muestra sus cartas podría acabar alimentando la misma volatilidad que pretende evitar.

Por otro lado, se espera que el Banco de Inglaterra mantenga los tipos en el 3,75% este jueves, mientras evalúa el impacto que una tregua tentativa en la guerra de Irán pueda tener sobre la inflación.

La fortaleza del dólar ha ensombrecido los mercados de divisas, dejando al yen en una situación vulnerable mientras resurge el temor a una intervención tras las recientes advertencias de Tokio.

«Estamos preparados para responder de manera adecuada a los movimientos de las divisas según sea necesario en cualquier momento», declaró el secretario jefe del Gabinete, Minoru Kihara, en una rueda de prensa ordinaria al ser preguntado por la caída del yen.

La moneda japonesa se ha mantenido estancada en torno a los 160 JPY por dólar durante los últimos días. Incluso la subida de tipos de esta semana por parte del Banco de Japón ofreció poco alivio, ya que las posiciones cortas netas de carácter especulativo aumentaron hasta su nivel más alto desde julio de 2024.

Acontecimientos clave que podrían influir en los mercados este jueves:

- Datos de empleo y salarios del Reino Unido correspondientes a abril.

- Decisión de política monetaria del Banco de Inglaterra.

- Datos de la balanza por cuenta corriente de la zona euro de abril.