El déficit comercial anual de Marruecos se incrementó un 18.4%, alcanzando los 127,000 millones de dírhams (13,800 millones de dólares) en los primeros cuatro meses de este año, según informó el lunes el organismo regulador de divisas.

Las importaciones aumentaron un 12.7% interanual hasta los 296,000 millones de dírhams, superando a las exportaciones, que se situaron en 169,000 millones de dírhams tras crecer un 8.7%, detalló el regulador en su informe mensual.

Las importaciones energéticas de Marruecos repuntaron un 12% hasta los 41,800 millones de dírhams, lo que pone de manifiesto el impacto de las tensiones en Oriente Medio sobre los precios del combustible.

Las compras de trigo al exterior aumentaron un 2% hasta los 6,200 millones de dírhams, antes del periodo de suspensión de importaciones previsto para junio y julio, impuesto por el gobierno para proteger la cosecha local.

La industria automotriz marroquí, que incluye plantas de Stellantis y Renault, se consolidó como el principal sector exportador con 58,200 millones de dírhams, lo que supone un avance del 18.6%.

Marruecos, que posee las mayores reservas mundiales de fosfatos, registró una caída del 1.5% en las exportaciones de este mineral y sus derivados, incluidos los fertilizantes, totalizando 27,100 millones de dírhams.

En abril, el grupo estatal OCP, productor de fosfatos y fertilizantes, anunció el adelanto al segundo trimestre de las labores de mantenimiento programadas para el tercer y cuarto trimestre, lo que resultaría en un recorte de la producción del 30%.

Las remesas de los marroquíes residentes en el extranjero, fundamentales para la entrada de divisas en el país, crecieron un 9.8% hasta los 4,000 millones de dírhams, mientras que los ingresos por turismo aumentaron un 21.2%, situándose en 44,300 millones de dírhams.

La inversión extranjera directa se situó en 16,000 millones de dírhams, lo que representa un descenso del 19.6%.