El promedio industrial Dow Jones tropezó y cerró en negativo este viernes, mientras que el S&P 500 terminó prácticamente sin cambios, ya que el apetito por el riesgo de los inversores se vio afectado al final de una semana volátil debido a la caída de Intel tras unas previsiones poco alentadoras.
Los tres principales índices de Wall Street habían repuntado en las dos sesiones anteriores, tras la fuerte venta del martes provocada por las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de imponer aranceles a los aliados europeos, en un esfuerzo por presionarlos para que acepten sus reclamaciones sobre Groenlandia.
Según datos preliminares, el S&P 500 ganó 2,23 puntos, o un 0,03%, para cerrar en 6.915,16 puntos, mientras que el Nasdaq Composite subió 62,51 puntos, o un 0,27%, hasta 23.498,53. El promedio industrial Dow Jones cayó 288,51 puntos, o un 0,58%, hasta 49.095,50.
A pesar de un retroceso algo limitado en la última jornada de una semana acortada, los inversores parecían mantener la confianza en que, aunque la volatilidad geopolítica es un peligro presente, el estado general de la economía estadounidense sigue siendo sólido.
"Cuando pensamos en lo que esto significa desde el punto de vista del inversor, nos sentimos bastante bien con respecto a dónde estamos hoy", comentó Jason Blackwell, director de inversiones de Focus Partners Wealth.
Señaló que se esperaba volatilidad este año, teniendo en cuenta las elecciones de medio término a finales de 2026. Sin embargo, se prevé que los resultados empresariales sigan siendo fuertes y que la economía marche bien.
"Nos sentimos bastante optimistas, aunque conscientes de que podríamos tener giros y vueltas importantes durante el resto del año", añadió Blackwell.
PRUEBA DE RESULTADOS PARA LOS MAGNÍFICOS 7
Un giro este viernes, que pesó en el sentimiento del mercado, fue el de la fabricante de chips Intel. Sus acciones se desplomaron después de que la compañía pronosticara unos ingresos y beneficios trimestrales por debajo de las estimaciones del mercado, alegando dificultades para satisfacer la demanda de sus chips para servidores usados en centros de datos de IA.
Con muchas empresas tecnológicas y de semiconductores cotizando a valoraciones muy elevadas, 2026 es visto por muchos como el año en que el gran entusiasmo por la inteligencia artificial, y las enormes inversiones para lograrlo, deben empezar a reflejarse en los ingresos corporativos.
Esta cuestión estará en el centro de la atención la próxima semana, cuando muchas de las llamadas Magníficos Siete, incluidas Apple, Tesla y Microsoft, presentarán resultados.
De cara a estos resultados, las megacaps tuvieron un comportamiento mixto este viernes. Tesla y Alphabet registraron ligeras caídas.
Microsoft, Meta y Amazon subieron. Nvidia avanzó después de que Bloomberg News informara que las autoridades chinas han comunicado a Alibaba, Tencent y ByteDance que pueden preparar pedidos para los chips H200 de IA de Nvidia.
ESPERANDO A LA FED
Se espera que la Reserva Federal mantenga los tipos en el 3,5%-3,75% la próxima semana, pero los inversores analizarán detenidamente el comunicado y las declaraciones del presidente Jerome Powell en busca de señales sobre los próximos pasos. La herramienta FedWatch del CME Group indica que el mercado prevé el primer recorte para junio.
Las señales económicas de EE.UU. se mantuvieron en general estables al iniciar el año.
La actividad empresarial se mantuvo firme en enero, ya que los nuevos pedidos más sólidos ayudaron a compensar un panorama laboral aún débil, según el PMI flash de S&P Global. Mientras tanto, la encuesta de la Universidad de Michigan mostró una mejora generalizada de la confianza del consumidor este mes.



















