El avance de los valores de salud y consumo impulsó este miércoles al Dow Jones Industrial Average a un máximo histórico de cierre, mientras que el S&P 500 y el Nasdaq se mantuvieron estables. Los inversores se tomaron un respiro tras el rally impulsado por la inteligencia artificial, al tiempo que vigilan con cautela las negociaciones de paz en Oriente Próximo.  

El sector bancario cotizó a la baja, con las acciones de JPMorgan Chase cediendo terreno después de que su consejero delegado, Jamie Dimon, advirtiera de que los gastos de este año podrían superar las estimaciones en 1.000 millones de dólares.

La Casa Blanca desmintió las informaciones de la televisión estatal iraní que sugerían que Teherán restablecería el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz en un plazo de un mes, a cambio de una retirada militar estadounidense y el levantamiento del bloqueo naval.

A pesar de ello, los índices operaron cerca de sus máximos históricos.

El Dow, que ya había alcanzado récords de cierre el jueves y el viernes, se vio favorecido por una rotación hacia valores de salud y consumo, como Procter & Gamble.

No obstante, el retroceso de los valores de semiconductores lastró al Nasdaq, de fuerte componente tecnológico.

Según datos preliminares, el S&P 500 sumó 1,81 puntos, o un 0,02%, para finalizar en 7.520,93 unidades, mientras que el Nasdaq Composite ganó 18,55 puntos, o un 0,08%, hasta los 26.676,60. El Dow Jones Industrial Average subió 189,08 puntos, o un 0,37%, situándose en 50.650,76.

'Tras una subida tan importante en los mercados, no me sorprende que se produzca una ligera pausa', comentó Sean Clark, director de inversiones de Clark Capital Management Group.

'Hay muchos factores positivos que considerar en este momento. Aunque el rendimiento superior está siendo impulsado realmente por la tecnología, la IA y temas adyacentes, no descartaría el hecho de que el mercado en su conjunto también está participando'.

Entre los subíndices, el de consumo discrecional lideró las ganancias.

Por el contrario, el índice de energía del S&P 500 cayó, siguiendo un descenso de hasta el 5% en los precios del petróleo. Las acciones tecnológicas retrocedieron tras haber alcanzado un máximo histórico el martes.

Los valores de chips bajaron tras un fuerte rally. Intel y Marvell Technology registraron caídas, mientras que Qualcomm retrocedió con fuerza tras las notables ganancias del martes.

El gigante de los chips Nvidia se debilitó y el índice de semiconductores de Filadelfia perdió terreno tras alcanzar un récord el martes.

'El liderazgo tecnológico sigue siendo difícil de ignorar, ya que el sector continúa alcanzando nuevos máximos tanto en términos absolutos como relativos en comparación con el mercado general', señaló Adam Turnquist, estratega técnico jefe de LPL Financial.

'Dicho esto, unas condiciones de impulso cada vez más tensas y un posicionamiento elevado plantean dudas sobre la sostenibilidad del avance a corto plazo'.

Zscaler se desplomó después de que la firma de seguridad en la nube proyectara unos ingresos para el cuarto trimestre por debajo de las expectativas.

Entre otros movimientos destacados, GlobalFoundries cayó tras la noticia de Bloomberg de que su accionista mayoritario, Mubadala Investment Company, buscaba recaudar 1.910 millones de dólares mediante una venta en bloque no registrada de acciones de GFS. 

Bath & Body Works se disparó tras presentar ventas y beneficios del primer trimestre superiores a lo previsto, mientras que Abercrombie & Fitch avanzó al reportar un sólido beneficio trimestral. 

Goldman Sachs elevó su previsión para el cierre de 2026 del S&P 500 de 7.600 a 8.000 puntos, citando la continua solidez de los beneficios corporativos. 

Los mercados centrarán ahora su atención en los datos del índice de gastos de consumo personal (PCE) que se publicarán el jueves. Esta medida de inflación clave para la Reserva Federal podría ofrecer nuevas pistas sobre el rumbo de la política monetaria bajo el mandato del nuevo presidente, Kevin Warsh.