El fracaso inicial de los esfuerzos de paz en el conflicto entre EE. UU. e Irán está generando un sentimiento de debilidad en los mercados de renta variable. Hacia el mediodía del lunes, el Dax cotizaba con un descenso del 0,2 por ciento, situándose en los 24.302 puntos. El EuroStoxx50 perdía casi medio punto porcentual hasta los 5.889 enteros. Los futuros de los principales índices estadounidenses operaban ligeramente en negativo. Los precios del petróleo, que habían cedido en torno a un 6,5 por ciento la semana pasada, volvieron a repuntar este lunes algo más de un dos por ciento.

El presidente de EE. UU., Donald Trump, rechazó el domingo una propuesta iraní para entablar conversaciones que pongan fin a las hostilidades. 'Sigue sin estar claro cómo se podrán conciliar las exigencias máximas de ambas partes bajo un denominador común', explica Jochen Stanzl, analista jefe de Consorsbank. No obstante, la esperanza de los inversores de que la próxima visita de Trump a China pueda desbloquear el proceso diplomático limitó las pérdidas en los parqués. Trump está instando a China a utilizar su influencia sobre Teherán para poner fin al conflicto.

EL PRECIO DEL ORO, BAJO PRESIÓN

Las nuevas preocupaciones de los inversores sobre la situación en Oriente Próximo pesaron sobre la cotización del oro. El metal precioso se abarató cerca de un uno por ciento, situándose en los 4.665 dólares por onza troy. Sobre todo, el nuevo repunte del precio del crudo alimentó entre los operadores nuevos temores sobre la inflación y los tipos de interés. Un endurecimiento monetario por parte de los principales bancos centrales reduce la demanda de activos que no devengan intereses. Los inversores esperan ahora nuevos impulsos del informe sobre la inflación de abril en EE. UU., que se publicará el martes.

Por otro lado, el brusco repunte de la inflación en China impulsó los precios de los metales industriales. Las cotizaciones del cobre, níquel, estaño y aluminio avanzaron entre medio punto y un 1,5 por ciento. Los precios de producción chinos alcanzaron en abril su nivel más alto en casi cuatro años, con un incremento interanual del 2,8 por ciento. Los analistas consultados por Reuters solo esperaban un aumento del 1,6 por ciento. Asimismo, los precios al consumo subieron un 1,2 por ciento, más de lo previsto, lo que apunta a una robusta demanda interna. China es, con diferencia, el mayor consumidor mundial de cobre; por ello, la salud económica de la potencia asiática es el factor determinante para la demanda y el precio de este metal.

FOCO EN LOS RESULTADOS CORPORATIVOS

En el plano de los valores individuales, la empresa de reparto de comida a domicilio Delivery Hero acaparó la atención con una subida del diez por ciento hasta los 21,96 euros. El inversor financiero neerlandés Prosus vendió un paquete accionarial del cinco por ciento por unos 335 millones de euros a Aspex Management. El gestor de activos de Hong Kong pagó 22 euros por acción.

La atención se centró también en los balances y previsiones corporativas. Un flujo de caja sorprendentemente débil asustó a los inversores del fabricante de maquinaria e instalaciones Gea: sus acciones se dieron la vuelta y cayeron un 5,6 por ciento, situándose a la cola del Dax, a pesar de que la empresa de Düsseldorf aumentó su facturación y beneficios en el primer trimestre gracias a una fuerte demanda.

Tampoco Hannover Rück, TKMS y Adesso lograron convencer al mercado con sus cifras. Sus títulos cedieron entre casi un tres y un seis por ciento.

En cambio, las acciones de Hypoport y Aurubis fueron demandadas tras la buena acogida de sus resultados trimestrales, avanzando en torno a un 1,5 y un uno por ciento, respectivamente.

A nivel europeo, los valores del sector del lujo figuraron entre los más castigados por la tensión en Oriente Próximo, con un descenso del 2,4 por ciento. También se vieron arrastradas las acciones del sector de defensa, que prolongaron su caída del viernes con un retroceso del 2,2 por ciento.

(Informe de Sanne Schimanski. Editado por Hans Busemann. Para cualquier consulta, póngase en contacto con nuestra redacción en berlin.newsroom@thomsonreuters.com (para política y economía) o frankfurt.newsroom@thomsonreuters.com (para empresas y mercados).)