El Banco Central Europeo elevó el precio del dinero por primera vez en casi tres años con el objetivo de frenar la inflación, antes de que el encarecimiento de los costes energéticos —provocado por el conflicto en Irán— se extienda de forma más generalizada por la economía de la zona euro.
Los mercados ignoraron en gran medida tanto el movimiento del Banco Central Europeo como el repunte de la tensión en el Golfo, factores que no supusieron una «sorpresa significativa», según señaló Joel Kruger, estratega de mercados de LMAX Group.
La moneda única retrocedió ligeramente, un 0,15%, frente al billete verde, situándose en 1,1518 USD.
Trump afirmó que Estados Unidos golpearía a Irán «con mucha dureza esta noche» y que su intención final era tomar la isla de Jark, el principal centro de infraestructuras petroleras del país, tras una serie de ataques de represalia que han dinamitado un frágil alto el fuego.
El dólar suele fortalecerse en periodos de mayor incertidumbre geopolítica, ya que los inversores buscan refugio en activos estadounidenses, mientras que habitualmente se debilita cuando aumentan las expectativas de paz.
La divisa estadounidense se mostró algo más firme frente al franco suizo, situándose en 0,80, cerca de su nivel más alto desde principios de abril.
El índice dólar subió un 0,15% hasta los 100,20 puntos, tras alcanzar su cota máxima desde el pasado 6 de abril.
Los datos publicados este jueves mostraron que los precios de producción en Estados Unidos aumentaron más de lo previsto en mayo, lo que supuso el mayor incremento anual en tres años y medio, debido a que el conflicto en Oriente Próximo encareció los productos energéticos.
«La bolsa sube en este momento, los precios del petróleo están algo más altos y los bonos muestran cierta debilidad a pesar del índice de precios al productor», explicó Marc Chandler, estratega jefe de mercado de Bannockburn Global Forex.
«La escalada de la guerra va a ser un factor de desestabilización y mantendrá la demanda del dólar en niveles elevados».
MOVIMIENTOS DE LOS BANCOS CENTRALES
Se espera que la Reserva Federal mantenga los tipos de interés estables la próxima semana en la que será la primera reunión de Kevin Warsh como presidente de la institución. Una amplia mayoría de economistas consultados en un sondeo de Reuters prevé que el banco central estadounidense mantenga el precio del dinero sin cambios durante el resto de 2026.
Sin embargo, los operadores ya han descontado totalmente una subida de 25 puntos básicos para diciembre, lo que supone un giro radical respecto a las expectativas de dos recortes de tipos para este año que existían antes de que estallara la guerra en Irán a finales de febrero.
El Banco de Japón también se reúne la próxima semana y se prevé que eleve los tipos, a pesar de que su gobernador, Kazuo Ueda, ha sido hospitalizado y se perderá la reunión de política monetaria de los días 15 y 16 de junio.
El yen japonés se mantuvo estable frente al billete verde en 160,545 JPY por dólar, en niveles que mantienen en alerta a los operadores ante la posibilidad de una intervención oficial por parte de las autoridades de Tokio.
La libra esterlina se depreció un 0,13% hasta los 1,3349 USD, mientras que el dólar australiano cedió un 0,26% frente a la divisa estadounidense, situándose en 0,6984 USD.


















