El Fondo Monetario Internacional espera entablar conversaciones con los bancos centrales en los próximos meses sobre los cambios en el uso de las orientaciones futuras en materia de política monetaria, según afirmó el miércoles una alta directiva, quien subrayó la necesidad de mantener la comunicación en tiempos de incertidumbre.

Petya Koeva Brooks, subdirectora del departamento de estudios del Fondo Monetario Internacional, señaló ante los medios que estas orientaciones han sido una herramienta útil en el pasado, aunque consideró comprensible que los responsables de la política económica revisen el alcance y las modalidades de dichas directrices con el paso del tiempo.

El nuevo presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, que asumió el cargo en mayo, anunció planes para revisar la política de comunicación de la institución y reducir las orientaciones futuras sobre los tipos de interés.

En su primera reunión de política monetaria como presidente, Warsh logró un consenso unánime en torno a un comunicado más simplificado que eliminaba las referencias a las posibles medidas que el banco central podría adoptar a corto plazo sobre el precio del dinero.

Warsh reafirmó su postura la semana pasada durante una mesa redonda en el foro anual del Banco Central Europeo en Sintra, Portugal, donde afirmó que es fundamental que los bancos centrales basen sus juicios en lo que sucede en la economía real.

La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, y el gobernador del Banco de Canadá, Tiff Macklem, también expresaron sus reservas sobre las orientaciones futuras durante el evento.

Brooks indicó que el Fondo Monetario Internacional ha tomado nota de estas posiciones, pero insistió en la necesidad de una comunicación constante, especialmente dada la incertidumbre y la volatilidad del panorama económico actual.

En un entorno de gran incertidumbre, creo que la comunicación de los bancos centrales es clave para transmitir cómo analizan las perturbaciones externas, su impacto y la orientación de la política monetaria, explicó.

Las orientaciones futuras han sido una herramienta útil en el pasado, especialmente cuando los tipos estaban en niveles cercanos a cero, pero creo que es natural que, a medida que pasa el tiempo y aprendemos más, se revise su alcance y sus formas, añadió. Por ello, estamos muy atentos y esperamos profundizar en este asunto en los próximos meses.

Pierre-Olivier Gourinchas, anterior economista jefe del Fondo Monetario Internacional, comentó antes de dejar su cargo el mes pasado que resultaba apropiado que los bancos centrales se alejaran de las formas más rígidas de orientación futura, ya que en el pasado estas les habían comprometido a actuar de una determinada manera con independencia de la evolución económica.