El selectivo FTSE 100 finalizó prácticamente sin cambios en los 10.373,2 puntos, tras haber llegado a caer un 0,5% durante la jornada. Por su parte, el índice de mediana capitalización FTSE 250 retrocedió un 0,2%.
* Irán e Israel declararon haber detenido sus ataques recíprocos tras la petición de Trump de 'dejar de disparar' de inmediato, aunque Teherán advirtió que reanudaría las ofensivas si Israel continúa golpeando a Hezbolá en el Líbano.
* Los precios del crudo subían algo más de un 1% al cierre, moderándose tras el repunte del 5% registrado a primera hora, cuando los nuevos ataques israelíes sobre Irán y el Líbano habían mermado las esperanzas de un fin inminente del conflicto regional.
* Los pesos pesados del sector bancario avanzaron un 0,4%, impulsados por HSBC, cuyas acciones sumaron cerca de un 1%, rompiendo así una racha de tres días de pérdidas.
* Las aseguradoras de vida y el sector de bebidas lideraron las ganancias dentro del FTSE 350, con repuntes cercanos al 0,7% en ambos casos.
* Tate & Lyle se disparó un 14,8% después de que la firma estadounidense Ingredion acordara la compra del fabricante de ingredientes alimentarios por 2.700 millones de libras (3.600 millones de dólares) en efectivo.
* Las constructoras de viviendas, sensibles a los tipos de interés, fueron el lastre de la jornada con una caída del 2,8%, mientras que las empresas de servicios públicos (utilities) -que suelen operar como activos sustitutos de los bonos- cedieron un 1%.
* Alan Taylor, responsable de política monetaria del Banco de Inglaterra, afirmó que los tipos de interés en su nivel actual son restrictivos para la economía y que no ve la necesidad de incrementos para atajar las presiones inflacionistas derivadas de la guerra con Irán.
* Los rendimientos de los bonos del Estado británico subieron ligeramente, mientras que la libra se mantuvo estable frente al dólar.
* Mpac Group se desplomó un 20% después de que la empresa de soluciones de embalaje y automatización advirtiera que espera que el beneficio anual se sitúe sustancialmente por debajo de las expectativas actuales del mercado.


















