15 mayo (Reuters) - El IBEX 35 abrió el viernes con una caída del 1% y apuntaba a registrar pérdidas semanales de similar magnitud, presionado por el encarecimiento del petróleo, el repunte de las rentabilidades de los bonos estadounidenses hasta máximos de un año y el agotamiento del repunte tecnológico impulsado por la inteligencia artificial.

La caída de los bonos y el avance del crudo eran los principales catalizadores.

El Brent acumulaba una subida del 5,7% en la semana hasta los 107 dólares por barril, impulsado por la falta de avances para reabrir el estrecho de Ormuz, y la rentabilidad de los bonos subía (en paralelo a la caída de su precio) ante el temor a la escalada de la inflación.

Irán asegura que unos 30 barcos logran cruzar el paso, pero el tráfico sigue siendo una fracción del volumen previo al conflicto. Los ataques a un buque y el apresamiento de otro avivaron los temores sobre el suministro energético, mientras se intensificaba la preocupación de que el bloqueo se prolongue más allá de junio, lo que podría drenar las reservas mundiales y agravar la crisis energética.

Sobre todos estos factores planeaba la visita de Donald Trump a Pekín, donde el presidente estadounidense ponía el broche a dos días de reuniones con el líder chino, Xi Jinping, celebradas en el recinto de Zhongnanhai.

Trump señaló que China compartía su posición sobre Irán y quería ver el estrecho de Ormuz abierto, además de mostrarse interesada en comprar petróleo estadounidense, si bien el mandatario transmitió también cierta impaciencia ante la falta de avances en la reapertura del paso.

El alza del crudo estaba alimentando los riesgos inflacionistas en Estados Unidos, lo que pesaba sobre el apetito inversor por los bonos del Tesoro.

Una serie de débiles subastas a lo largo de la semana --de notas a tres y diez años y de bonos a treinta años-- evidenciaron la fragilidad del mercado de deuda soberana, cuyas rentabilidades subían a máximos de un año.

En ese contexto, la probabilidad de una nueva subida de tipos por parte de la Reserva Federal más que se duplicó en la semana hasta situarse en el 45%.

A todo ello se sumaba el agotamiento de la euforia bursátil en torno a los valores tecnológicos vinculados a la inteligencia artificial. Tras meses de avances sostenidos, el "rally" que había animado a los inversores cedía terreno ante el renovado temor inflacionista.

A las 0705 GMT del viernes, el selectivo bursátil español IBEX 35 caía 153,40 puntos, un 0,86%, hasta 17.655,80 puntos, mientras que el índice de grandes valores europeos FTSE Eurofirst 300 retrocedía un 0,77%.

En el sector bancario, Santander perdía un 1,31%, BBVA retrocedía un 1,34%, Caixabank cedía un 0,82%, Sabadell caía un 1,45%, Bankinter se dejaba un 1,16% y Unicaja Banco perdía un 1,52%.

Entre los grandes valores no financieros, Telefónica se anotaba un 0,20%, Inditex cedía un 0,59%, Iberdrola se dejaba un 0,49%, Cellnex caía un 0,63% y la petrolera Repsol subía un 0,90%.

(Información de Tomás Cobos; edición de Jorge Ollero Castela)