5 mayo (Reuters) - El IBEX 35 abrió el martes prácticamente plano, intentando estabilizarse tras el retroceso del 2,4% sufrido el lunes ante la nueva escalada militar en Oriente Medio.
Los ataques lanzados por Estados Unidos e Irán sacudieron la frágil tregua entre ambas potencias, con la atención del mercado centrada también en el goteo de resultados empresariales y el informe de empleo estadounidense del viernes.
El foco geopolítico se mantenía en el estrecho de Ormuz, corredor estratégico por el que transitaba el 20% del suministro mundial de petróleo y gas antes del inicio del conflicto.
Estados Unidos e Irán se enfrentaron el lunes en el golfo Pérsico en una pugna por el control de la vía marítima, poco después de que el presidente Donald Trump pusiera en marcha una iniciativa para intentar abrirla a los buques varados y demás embarcaciones que aguardan en las inmediaciones.
En ese contexto, la naviera Maersk informó de que el Alliance Fairfax, un transportador de vehículos con bandera estadounidense, logró salir del golfo a través del estrecho de Ormuz escoltado por fuerzas militares estadounidenses, lo que alimentó los indicios de que la Marina de Estados Unidos está aflojando el control iraní sobre el estrecho y podría facilitar la reapertura del suministro procedente de la región.
El petróleo reaccionaba con caídas, con un retroceso del 1,3% en el Brent, hasta los 112,93 dólares por barril.
En el ámbito empresarial, la temporada de resultados continuaba en España, con las cifras de Sabadell --que era el valor más castigado del IBEX 35 con un descenso del 2,15%--, que redujo su beneficio un 29% por el aumento de los costes y la caída de los ingresos por créditos, mientras que Unicaja --que anotaba pérdidas de un 1,28%-- mejoró sus ganancias gracias al incremento de las comisiones y la reducción de las provisiones.
Desde Italia llegó una referencia positiva, ya que Unicredit registró un beneficio trimestral récord.
La agenda de resultados se completa con las cifras de Advanced Micro Devices (AMD) y Pfizer, previstas para más tarde durante la jornada.
De cara al resto de la semana, el mercado laboral estadounidense irá cobrando protagonismo de forma progresiva.
Los indicadores parciales --el informe JOLTS el martes y el ADP el miércoles, entre otros-- servirán de aperitivo antes del gran evento de la semana: las nóminas no agrícolas de abril del viernes.
Los analistas anticipan una creación de 62.000 empleos, muy por debajo de los 178.000 de marzo, aunque los problemas de ajuste estacional introducen una elevada incertidumbre en la estimación.
En este entorno, los mercados descuentan que la Reserva Federal mantendrá su tipo de interés oficial sin cambios durante todo el año, dado el impacto inflacionista de la crisis energética global.
A las 0715 GMT del martes, el selectivo bursátil español IBEX 35 subía 49,40 puntos, un 0,28%, hasta 17.405,50 puntos, mientras que el índice de grandes valores europeos FTSE Eurofirst 300 avanzaba un 0,08%.
En el sector bancario predominaban los descensos: Santander perdía un 0,45%, BBVA retrocedía un 0,45%, Caixabank cedía un 0,28% y Bankinter se dejaba un 0,72%.
Entre los grandes valores no financieros, Telefónica se anotaba un 1,93%, Inditex avanzaba un 0,67%, Iberdrola se revalorizaba un 0,51%, Cellnex ganaba un 0,63% y la petrolera Repsol subía un 0,57%.
(Información de Tomás Cobos; edición de Benjamín Mejías Valencia)


















