10 jun (Reuters) - El IBEX 35 abrió el miércoles al alza tras dos sesiones a la baja, en una jornada en la que los inversores aguardan mayor claridad sobre las consecuencias de los ataques en el golfo Pérsico y, en paralelo, mantienen la atención en el dato de inflación de Estados Unidos, que puede marcar el rumbo de las expectativas de tipos.
El trasfondo geopolítico vuelve a situarse en el centro de la escena después de que Irán y Estados Unidos protagonizaran su mayor intercambio de hostilidades desde el alto el fuego acordado en abril.
La Guardia Revolucionaria iraní aseguró que había llevado a cabo ataques contra una base estadounidense en Jordania y otros 21 objetivos en el golfo Pérsico este miércoles, en represalia por bombardeos estadounidenses en torno al estrecho de Ormuz, según informaron medios iraníes.
Por su parte, el ejército de Estados Unidos afirmó en la red social X que había atacado defensas antiaéreas iraníes, estaciones de control terrestre y radares de vigilancia cerca del estrecho, en respuesta al derribo de un helicóptero Apache estadounidense.
Los precios del crudo reaccionaban de forma contenida, aunque se alejaban de los mínimos de siete semanas tocados en la sesión anterior. El Brent subía un 0,7%, hasta 92,08 dólares por barril, mientras el barril de petróleo estadounidense avanzaba un 0,6%, a 88,73 dólares. [O/R]
Con la geopolítica de fondo, el mercado también mira al IPC estadounidense previsto para este miércoles, una referencia que podría influir en el coste de los préstamos. Una encuesta de Reuters entre economistas apunta a que la inflación habría aumentado un 4,2% interanual en mayo, lo que supondría el mayor incremento anual desde abril de 2023.
El viernes pasado, un informe de empleo más sólido de lo esperado elevó las apuestas a que la Reserva Federal subirá los tipos este año, por lo que los operadores han descontado plenamente una subida de 25 puntos básicos en diciembre, frente a la expectativa de dos recortes antes de la guerra.
En este contexto, analistas de Bankinter señalan que hay un "tono de cautela a primera hora a la espera del IPC americano que determinará el rumbo de la sesión".
"Si cumple con las expectativas podríamos ver un rebote en las bolsas que permita recuperar los retrocesos de ayer. Si decepciona, será inevitable cerrar con caídas, sobre todo en aquellos sectores más sensibles a tipos (tecnología)".
"En cualquier caso insistimos en la idea de que una toma de beneficios sería saludable y nos ofrecería una ventana de oportunidad para construir posiciones a niveles más cómodos", añaden.
A estos focos se suma la inquietud por las valoraciones ligadas a la inteligencia artificial tras el meteórico repunte de los últimos meses, ante el temor de que se haya generado una burbuja a punto de estallar.
En la renta variable española, a las 0700 GMT, el selectivo bursátil español IBEX 35 subía 82,40 puntos, un 0,45%, hasta 18.257,10 puntos, mientras que el índice de grandes valores europeos FTSE Eurofirst 300 avanzaba un 0,18%.
En el sector bancario, Santander subía un 0,84%, BBVA se anotaba un 0,59%, Caixabank avanzaba un 0,57%, Sabadell ganaba un 0,64%, Bankinter se revalorizaba un 0,54% y Unicaja Banco subía un 0,64%.
Entre los grandes valores no financieros, Telefónica se anotaba un 0,31%, Inditex avanzaba un 0,39%, Iberdrola no tenía variación, Cellnex ganaba un 0,46% y la petrolera Repsol subía un 0,26%.
(Información de Tomás Cobos; edición de Benjamín Mejías Valencia)



















