1 jun (Reuters) - El IBEX 35 abrió a la baja el lunes, en una jornada marcada por la inquietud sobre la duración del conflicto bélico en Oriente Medio y la espera del informe mensual de empleo de Estados Unidos, que se publicará el viernes.

El selectivo español inaugura junio tras un repunte del 3,3% en mayo, un mes en el que, pese al avance, dominó una elevada volatilidad por los vaivenes del enfrentamiento entre EEUU e Irán, que mantiene cerrado el flujo de combustibles fósiles a través del estrecho de Ormuz, encareciendo el petróleo y elevando la inflación en todo el mundo.

Las noticias de nuevos ataques en el golfo Pérsico ponían en cuestión el optimismo sobre una reapertura del estrecho de Ormuz e impulsaban los precios del crudo.

Mientras los negociadores de Washington y Teherán aparentemente siguen trabajando para cerrar un acuerdo, este lunes se conoció que las fuerzas estadounidenses habían golpeado objetivos iraníes durante el fin de semana y que Teherán había respondido, mientras las defensas de Kuwait interceptaban presuntamente ataques con misiles y drones.

Las noticias sobre estos intercambios no sorprendieron demasiado al mercado, después de los comentarios del secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien afirmó que Estados Unidos estaba listo para reanudar los ataques contra Irán si no se alcanzaba un pacto. La tensión en Oriente Medio se veía agravada por el avance israelí hacia el interior de Líbano, en su batalla contra Hezbolá, una milicia respaldada por Irán.

Con todo, parece seguir dominando la confianza en que la situación geopolítica se estabilizará, aunque persistan los efectos inflacionistas de un petróleo más caro que antes de la guerra iniciada hace tres meses.

Ese impulso inflacionista del crudo continúa lastrando a los mercados de bonos: la rentabilidad del bono estadounidense a 10 años subía tres puntos básicos, hasta el 4,470%.

El mercado descuenta una probabilidad del 50% de que la Reserva Federal (Fed) tenga que subir tipos antes de fin de año para evitar que el repunte de precios se incorpore a las expectativas de inflación.

A lo largo de la semana intervendrán varios miembros de la Fed, mientras que entre las referencias macroeconómicas destacan las encuestas ISM en el sector industrial del lunes y, sobre todo, el informe de empleo del viernes. Las previsiones apuntan a un sólido aumento de 85.000 empleos, con la tasa de paro estable en el 4,3%. Cualquier cifra más fuerte reduciría aún más la probabilidad de una subida de tipos.

Pese al ruido geopolítico, el auge de la inteligencia artificial seguía actuando de contrapeso, con los mercados asiáticos sostenidos por la demanda de semiconductores y equipos vinculados a la IA.

"(...) tenemos volatilidad a la baja, actitud de fondo compradora de bolsas y bonos, mientras que el petróleo repuntando algo tras las escaramuzas US/Irán del fin de semana que han puesto de manifiesto algo más claramente que Irán puede bloquear Ormuz pero que es US quien decide si el petróleo que sale por el golfo Pérsico (y los contenedores de lo que sea que entren por él) se vende en Asia o no", señalaron los analistas de Bankinter en su nota diaria.

"Pero mientras el petróleo esté en torno a 90$ como ahora, la situación será cómoda", añadieron.

Con este escenario, a las 0700 GMT, el selectivo bursátil español IBEX 35 caía 30,40 puntos, un 0,17%, hasta 18.332,50 puntos, mientras que el índice de grandes valores europeos FTSE Eurofirst 300 retrocedía un 0,11%.

En el sector bancario, Santander perdía un 0,19%, BBVA retrocedía un 0,20%, Caixabank avanzaba un 0,09%, Sabadell caía un 0,69%, Bankinter se dejaba un 0,31% y Unicaja Banco perdía un 0,42%.

Entre los grandes valores no financieros, Telefónica se anotaba un 0,28%, Inditex cedía un 0,41%, Iberdrola se dejaba un 0,31%, Cellnex caía un 0,14% y la petrolera Repsol subía un 1,45%.

(Información de Tomás Cobos; edición de Benjamín Mejías Valencia)