BERLÍN (dpa-AFX) - El jefe de la Oficina de Protección Constitucional de Turingia, Stephan Kramer, advierte sobre los riesgos para la protección de datos que representan los autos eléctricos procedentes de China. "El peligro de espionaje a través de autos eléctricos chinos es real", declaró al "Handelsblatt". Sin embargo, se refiere menos al espionaje clásico y más bien a una "extracción masiva de datos". El nivel de peligro depende en gran medida de dónde y por quién se utilicen los vehículos.
Kramer ve un alto riesgo para ciertos sectores
Para áreas relevantes en materia de seguridad como las Fuerzas Armadas, la Policía, infraestructuras críticas y el entorno gubernamental, Kramer clasifica el riesgo como "alto". Ya la transmisión de datos de ubicación a sistemas informáticos externos en la nube resulta problemática.
Para empresas con actividades sensibles de investigación y desarrollo, Kramer considera que existe un "riesgo medio a alto". Esto aplica especialmente cuando los vehículos visitan regularmente centros de investigación, son utilizados por directivos o sirven como "salas de reuniones móviles".
No se trata solo de autos eléctricos chinos
Según la evaluación de Kramer, los autos eléctricos en general presentan un riesgo de espionaje, no solo los chinos. "Los autos eléctricos modernos son computadoras rodantes", afirmó. Los vehículos recopilan y transmiten numerosos datos. Entre ellos se encuentran datos de ubicación y movimiento, información del interior mediante micrófonos o cámaras, datos telefónicos y de contactos a través de la conexión con teléfonos inteligentes, información sobre el comportamiento de conducción, así como datos del entorno obtenidos por sistemas de asistencia.
El Ministerio del Interior federal quiere seguir observando la situación. "Debido al creciente porcentaje de mercado de los fabricantes chinos de automóviles en el mercado europeo, la situación geopolítica y las ambiciones de poder de China, es necesario vigilar de cerca los posibles riesgos de los vehículos chinos", declaró un portavoz al "Handelsblatt".
El portavoz señaló que los vehículos chinos "disponen de sistemas altamente complejos e interconectados, que generan, almacenan y transmiten una gran cantidad de datos".
Los fabricantes deben garantizar la protección
Un portavoz de la Oficina Federal para la Seguridad en Tecnologías de la Información (BSI) declaró a solicitud de la Agencia de Prensa Alemana que gran parte de los vehículos nuevos ofrecidos en Alemania cuentan con la capacidad técnica de registrar durante la conducción los datos generados - como los de ubicación, cámara y otros sensores - y transferirlos a sistemas de fondo de los fabricantes. Esto se realiza, por ejemplo, para ofrecer servicios adicionales a los usuarios del vehículo o para desarrollar nuevos productos.
Según la normativa europea de homologación de tipo, los fabricantes están obligados a "proteger adecuadamente los vehículos contra ciberataques y evitar el acceso no autorizado a los datos del vehículo". Sin embargo, el alcance concreto de los datos generados y su transmisión suele ser poco transparente para los clientes. El portavoz también indicó que el uso real de los datos por parte del fabricante, especialmente en el extranjero, es difícil de verificar./hrz/DP/mis



















