Rusia ha desarrollado cierta inmunidad frente a las sanciones occidentales y se ha adaptado a ellas, afirmó este viernes el Kremlin, tras el acuerdo alcanzado por la Unión Europea sobre un 18º paquete de sanciones contra Moscú, que incluye medidas dirigidas a su industria petrolera.

El nuevo paquete tiene como objetivo reducir el tope de precio impuesto por el G7 para la compra de crudo ruso a 47,6 dólares por barril, según informaron diplomáticos a Reuters.

Consultado sobre las nuevas medidas de la UE, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, las calificó de unilaterales e ilegales, y aseguró que se enmarcan dentro de lo que denominó la "constante postura antirrusa de Europa".

"Pero, al mismo tiempo, por supuesto, ya hemos adquirido cierta inmunidad frente a las sanciones, nos hemos adaptado a vivir bajo sanciones", declaró Peskov a los periodistas.

"Por supuesto, tendremos que analizar el nuevo paquete para minimizar sus consecuencias. Además, cada nuevo paquete de sanciones trae consigo un efecto negativo para los países que lo respaldan. Es un arma de doble filo", añadió Peskov.

Fuentes gubernamentales y comerciales rusas restaron importancia al impacto de las nuevas restricciones, dudando de que vayan a perturbar de manera significativa el comercio petrolero ruso.