13 mar (Reuters) - El IBEX 35 profundiza este viernes la caída de las dos sesiones anteriores, en un contexto de mayor aversión al riesgo ante el regreso del temor a una guerra prolongada de Estados Unidos e Israel contra Irán, con el petróleo cerca de los 100 dólares y el dólar en su papel de activo refugio.

Las esperanzas de un final rápido de la guerra se fueron debilitando a lo largo de la semana, lo que ha disparado el precio de los carburantes, reactivando los temores a un repunte de la inflación y proyectando una sombra sobre los mercados de renta variable y fija.

Irán intensificó los ataques en distintos puntos de Oriente Medio y su nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, aseguraba que mantendrá cerrada la vía marítima del estrecho de Ormuz, un mensaje que refuerza el escenario de una confrontación prolongada y de un crudo más caro.

En paralelo, el dólar estadounidense se ha consolidado como refugio preferente durante las turbulencias, lo que presiona al resto de divisas. El billete verde se encaminaba a su segunda semana seguida de avances y acumulaba una subida del 2% desde el estallido de la guerra a finales de febrero.

El petróleo continuaba en torno a los 100 dólares por barril (por encima de dicha barrera en el caso del crudo Brent), aunque este viernes se relajaba ligeramente después de que Estados Unidos emitiera una licencia de 30 días para que los países compren petróleo y productos petrolíferos rusos que actualmente se encuentran varados en el mar.

Con este telón de fondo, los inversores miran ya a la agenda de bancos centrales de la próxima semana --reuniones de la Reserva Federal (Fed), el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Inglaterra (BoE), entre otros--, sin que se anticipen cambios en los tipos de interés.

El fantasma de una inflación más alta ha llevado a los mercados a reajustar con rapidez sus expectativas sobre los bancos centrales este año. Los operadores prevén ahora apenas 20 puntos básicos de recortes por parte de la Reserva Federal, frente a los 50 puntos básicos que descontaban el mes pasado.

"Las claves a vigilar por los inversores en este escenario son la expansión y duración del conflicto y su impacto en la energía, siendo el principal foco de riesgo a corto plazo el aumento de la inflación por mayores precios energéticos, potenciales problemas en las cadenas de suministro o fertilizantes (impacto en precios de alimentos)", dijo Natalia Aguirre, directora de Análisis y Estrategia de Renta 4, en un informe.

"Una segunda derivada sería un menor crecimiento en caso de que el conflicto se intensifique y extienda en el tiempo, asumiendo que no haya estímulos para contrarrestarlo", añadió. "Este contexto plantea problemas para los bancos centrales, que podrían ver retrasos en sus recortes de tipos de interés (en el caso de la Fed), a la vez que el mercado empieza a descontar subidas de tipos por parte del BCE, aunque consideramos que sería un error, sin sentido ante un shock de oferta y con riesgos a la baja sobre el crecimiento."

Con este contexto, a las 0802 GMT del viernes el selectivo bursátil español IBEX 35 caía 161,40 puntos, un 0,95%, hasta 16.976,50 puntos, mientras que el índice de grandes valores europeos FTSE Eurofirst 300 retrocedía un 0,58%.

En el conjunto de la semana, el IBEX 35 muestra un descenso del 0,56%.

En el sector bancario, Santander perdía un 1,78%, BBVA retrocedía un 1,84%, Caixabank cedía un 0,93%, Sabadell caía un 1,25%, Bankinter se dejaba un 1,29% y Unicaja Banco perdía un 0,57%.

Entre los grandes valores no financieros, Telefónica retrocedía un 0,65%, Inditex cedía un 1,37%, Iberdrola se dejaba un 0,18%, Cellnex ganaba un 0,17% y la petrolera Repsol subía un 0,94%.

(Información de Tomás Cobos; edición de Benjamín Mejías Valencia)