«Queda toda una serie de preguntas abiertas que deberán aclararse en las próximas semanas, no solo entre los ministros de Finanzas, sino también entre los ministros de Asuntos Exteriores y de Energía», afirmó Klingbeil.
Indicó que la discusión acaba de comenzar, pero que el tema será central durante la presidencia francesa del Grupo de los Siete (G7) de economías avanzadas este año.
La reunión en Washington reunió a los ministros de Finanzas del G7, así como a sus homólogos de Australia, México, Corea del Sur e India. Klingbeil informó que pronto se celebrará una reunión de ministros de Asuntos Exteriores para tratar el tema de las tierras raras.
PRECIOS MÍNIMOS PARA LAS TIERRAS RARAS, EN LA MESA DE DEBATE
Los ministros de Finanzas discutieron la posibilidad de establecer precios mínimos para las tierras raras, es decir, un precio garantizado que asegure que los productores fuera de China reciban al menos ese nivel, incluso si los precios de mercado caen debido al dominio de China y su capacidad para inundar los mercados con su oferta.
«No se trata de actuar en contra de nadie, sino de fortalecer la cooperación entre socios», señaló Klingbeil.
Según el ministro, China no ha reaccionado a la reunión, y subrayó que la estrategia de Alemania hacia China es la reducción de riesgos, no la desvinculación.
«La ventaja de los precios mínimos es, en efecto, que el mercado sabe qué precios puede esperar y que podemos minimizar la influencia de países que podrían intentar influir en los precios del mercado», explicó Klingbeil.
No obstante, advirtió que los países deben sopesar cuidadosamente las consecuencias que podrían tener los precios mínimos en los próximos años.
«La discusión ha comenzado y queremos llegar a una conclusión rápida», concluyó Klingbeil.

















