La reactivación del propuesto oleoducto Keystone XL, que conectaría Alberta con Estados Unidos, podría contribuir a reforzar la cooperación energética entre ambos países, declaró el primer ministro Mark Carney el viernes.

Carney planteó esta posibilidad durante una reunión celebrada el martes en el Despacho Oval con el presidente estadounidense Donald Trump, en la que abordaron la reducción de las tensiones comerciales, según una fuente familiarizada con las discusiones.

"Estamos buscando áreas donde la integración de nuestras economías sea beneficiosa para ambos. Tenemos oportunidades en el sector energético: existen muchos proyectos posibles, incluido Keystone XL, pero también hay otros", expresó Carney en una rueda de prensa.

El proyecto de oleoducto fue rechazado por la administración del entonces presidente Barack Obama y reactivado por Trump durante su primer mandato. El presidente Joe Biden revocó un permiso clave en 2021 y, en la actualidad, no hay ningún promotor para el oleoducto.

La reactivación de Keystone XL podría contribuir a mejorar las relaciones de Carney con la provincia productora de petróleo de Alberta, que sostiene que Ottawa está asfixiando a la industria energética mediante medidas como la prohibición de petroleros en la costa oeste y la propuesta de un límite a las emisiones.

Consultado sobre la posibilidad de que Ottawa elimine dichas medidas, Carney respondió: "Depende".
(Reporte de David Ljunggren; Edición de Mark Porter y Bill Berkrot)