El oro se encaminó este viernes hacia su segunda caída semanal consecutiva, lastrado por la previsión de que los tipos de interés se mantengan elevados. Esta circunstancia penalizó al metal precioso, que no ofrece rentabilidad por dividendo o cupón, a la espera de la reunión de la Reserva Federal de los Estados Unidos que se celebrará la próxima semana.

El oro al contado subió un 0,3% hasta los 4.227,17 USD por onza a las 14:15 horas (hora de la costa este), lo que supuso un retroceso del 2,3% en el conjunto de la semana.

Por su parte, los contratos de futuros del oro en Estados Unidos repuntaron un 3% para situarse en 4.238,80 USD.

"Creo que la inflación va a persistir durante algún tiempo, incluso si los precios del petróleo bajan... ya hemos escuchado esta historia antes y existe cierto grado de escepticismo», señaló Peter Grant, vicepresidente y estratega sénior de metales en Zaner Metals.

Los precios del crudo cayeron más de un 3% tras conocerse que este mismo domingo podría firmarse un memorando entre Estados Unidos e Irán para detener la guerra en el Golfo, según informó una fuente occidental a Reuters el viernes. No obstante, la agencia de noticias iraní Fars desmintió tales especulaciones citando a una fuente cercana a las negociaciones.

El oro ha estado bajo presión desde que comenzó el conflicto a finales de febrero, ante el temor de que la inflación impulsada por el petróleo obligue a los bancos centrales a mantener los tipos de interés en niveles altos.

Aunque los inversores consideran al oro como un activo refugio frente a la inflación, el endurecimiento de la política monetaria tiende a perjudicar al metal, al no generar rendimientos directos.

Los operadores descuentan ahora una probabilidad del 57% de que se produzca una subida de tipos en Estados Unidos para el mes de diciembre, según la herramienta FedWatch de la Bolsa Mercantil de Chicago.

Los datos publicados esta semana mostraron que los precios de producción en Estados Unidos aumentaron más de lo previsto en mayo, mientras que la inflación al consumo escaló por encima del 4%.

La atención se centra también en la reunión de política monetaria de la Reserva Federal de los días 16 y 17 de junio, la primera presidida por Kevin Warsh, en la que el mercado espera que la institución mantenga los tipos estables.

La entidad financiera UBS ha rebajado sus perspectivas para el oro, advirtiendo de que el retraso en los recortes de tipos por parte de la Reserva Federal presionará los precios hacia el rango de los 3.850-4.000 USD por onza a corto plazo.

En otro orden de cosas, Rolex elevó el precio global de sus relojes de oro una media del 5% este mes. Se trata de un inusual segundo incremento anual en sus principales mercados, incluidos el Reino Unido, Hong Kong y Estados Unidos, según informaron dos plataformas de investigación del sector del lujo y dos distribuidores.

La plata al contado subió un 1,2% hasta los 68,14 USD por onza y el paladio sumó un 0,7% para situarse en 1.281,04 USD, encaminándose ambos metales a cerrar la semana con ganancias. El platino, en cambio, cedió un 0,8% hasta los 1.706,90 USD y registró una pérdida semanal.