El oro al contado se revalorizó un 2,3%, hasta alcanzar los 4.316,03 USD por onza a las 07:30 GMT, su nivel más alto desde el 9 de junio, encadenando así su tercera sesión consecutiva al alza. Por su parte, los contratos de futuros del oro en Estados Unidos para entrega en agosto repuntaron un 2,3%, situándose en 4.337,20 USD.
Representantes de Washington y Teherán confirmaron el domingo que han pactado un marco de colaboración para finalizar la guerra, suspender el bloqueo estadounidense sobre Irán y reabrir el estrecho de Ormuz.
El pacto se firmará oficialmente este viernes en Suiza, según informó el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, a través de una publicación en la red social X.
El dólar estadounidense cayó a mínimos de diez días, lo que abarata el metal precioso para los inversores que operan con otras divisas, mientras que el precio del crudo retrocedió más de un 4%.
«La caída de los precios del petróleo y la debilidad del dólar, derivadas de la reducción del riesgo geopolítico y la esperada reapertura del estrecho de Ormuz, están contribuyendo a calmar las expectativas de inflación», señaló Tim Waterer, analista jefe de mercados de KCM Trade.
«Esta combinación ofrece al metal precioso su mejor viento de cola en las últimas semanas, aunque su sostenibilidad dependerá de la solidez que demuestre tener el acuerdo de paz».
La cotización del oro había caído cerca de un 20% desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán a finales de febrero. El cierre efectivo del estrecho de Ormuz provocó un fuerte incremento de los precios mundiales del petróleo, lo que avivó la preocupación por la inflación y elevó las expectativas de que los tipos de interés se mantuvieran elevados durante más tiempo.
El metal precioso suele perder atractivo en un entorno de tipos de interés altos, ya que se trata de un activo que no ofrece rentabilidad por dividendo o cupón.
Tras el acuerdo de paz, los mercados han reducido las probabilidades de una subida de tipos en Estados Unidos en diciembre al 51%, frente al 69% de la semana pasada, según la herramienta FedWatch de CME Group.
Los inversores aguardan ahora la decisión de política monetaria y las declaraciones de la Reserva Federal, las primeras bajo la presidencia de Kevin Warsh, previstas para este miércoles. Se espera mayoritariamente que los tipos de interés se mantengan sin cambios.
«La preocupación por la devaluación de las divisas, los riesgos fiscales y la fragmentación geopolítica actual siguen apuntalando la demanda de oro a largo plazo. Una moderación de la inflación impulsada por la energía podría ayudar a que estos factores recuperen protagonismo», explicó Oversea-Chinese Banking Corporation en una nota de análisis.
En otros metales preciosos, la plata al contado subió un 3,3%, hasta los 70,22 USD por onza; el platino avanzó un 2,7%, situándose en 1.763,38 USD, y el paladio repuntó un 2,7%, alcanzando los 1.317,22 USD.


















