El primer ministro de Irak, Mohammed Shia al-Sudani, se reunió con el exdirector general de Lukoil, la petrolera rusa, para analizar vías que permitan resolver las interrupciones en las operaciones de la compañía tras las sanciones impuestas por Estados Unidos, informó este lunes la oficina del primer ministro.
Lukoil ha declarado fuerza mayor en su yacimiento de West Qurna-2, en el sur de Irak, según informaron fuentes a Reuters la semana pasada. Se trata del mayor impacto hasta la fecha de las sanciones impuestas el mes pasado a las empresas petroleras rusas, mientras el presidente estadounidense Donald Trump impulsa el fin de la guerra en Ucrania.
Sudani aseguró a Vagit Alekperov que Irak mantiene su compromiso con la estabilidad de los mercados petroleros globales, según indicó su oficina en un comunicado. Las operaciones en West Qurna-2 continúan produciendo alrededor de 480.000 barriles diarios, añadió el texto.
El yacimiento, principal activo extranjero de Lukoil, representa aproximadamente el 9% de la producción petrolera de Irak.
El comunicado describió incorrectamente a Alekperov como "jefe de Lukoil en Rusia".
Alekperov, la persona más rica de Rusia, renunció a la dirección de Lukoil en 2022 tras las sanciones impuestas por el Reino Unido en su contra. No quedó claro en calidad de qué representaba a la empresa durante el encuentro.
Funcionarios han advertido que, si las condiciones de fuerza mayor en West Qurna-2 se prolongan por seis meses, Lukoil podría detener la producción y abandonar completamente el proyecto.
Representantes del yacimiento aseguraron que la producción continúa con normalidad, aunque advirtieron que la extracción podría disminuir gradualmente si no se resuelven pronto los problemas financieros.
Los pagos a Lukoil se han congelado y las asignaciones de crudo han sido canceladas, indicaron fuentes, mientras Irak busca un mecanismo que permita mantener el funcionamiento del yacimiento sin violar las sanciones.

















