Casi un tercio de las empresas de criptomonedas sin licencia de la UE en Francia aún no han informado al regulador si tienen intención de obtener la licencia requerida bajo las nuevas normas europeas o si cesarán sus operaciones antes de julio, advirtió el martes el regulador de mercados del país.

Según las normas sobre criptoactivos de la Unión Europea, conocidas como MiCA, las empresas de criptomonedas deben recibir licencias de los reguladores nacionales para poder operar en todo el bloque.

Estas normas, un paquete regulatorio histórico, entraron en vigor el año pasado para someter los criptoactivos a regulación formal.

Stéphane Pontoizeau, director ejecutivo de la dirección de supervisión de intermediarios de mercado e infraestructuras de mercado de la AMF, declaró a periodistas en París que el regulador había enviado cartas a las empresas en noviembre para recordarles que el período de transición del país finaliza el 30 de junio de este año.

De unas 90 empresas de criptomonedas registradas en Francia que no cuentan con licencia MiCA, el 30% ya ha solicitado una licencia y el 40% no la está buscando.

El 30% restante no ha informado al regulador sobre sus planes ni ha respondido a la carta de noviembre, añadió Pontoizeau, quien expresó su preocupación por este grupo.

'PLANES DE CIERRE ORDENADO'

La Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) indicó en diciembre que espera que las empresas de criptomonedas sin autorización MiCA hayan implementado “planes de cierre ordenado” o cuenten con dichos planes al final del período de transición, que varía según el país de la UE.

Las licencias MiCA ya han sido concedidas a empresas de criptomonedas como la bolsa estadounidense Coinbase, el emisor de stablecoins Circle y la fintech británica Revolut.

El año pasado, Francia amenazó con impugnar el “pasaporte” de licencias concedidas por diferentes Estados miembros, argumentando que le preocupaba que las empresas buscaran jurisdicciones con estándares de licencia más flexibles.

En diciembre, la Comisión Europea propuso que la ESMA supervise a las empresas de criptomonedas a nivel centralizado de la UE, una medida a la que se oponen algunos países.

Al presentar los planes del regulador para 2026, la presidenta de la AMF, Marie-Anne Barbat-Layani, también reiteró el apoyo de Francia al fortalecimiento de los mercados de capitales europeos y a otorgar más poderes a la ESMA.