«La dinámica actual de los mercados de renta variable japoneses busca acelerar la modernización de la economía del país, instando a las empresas a evolucionar su modelo de gobernanza y a optimizar sus reservas de liquidez, al tiempo que las alienta a reducir significativamente sus participaciones cruzadas —herencia de los keiretsu (conglomerados japoneses)— para adaptar así su asignación de capital», explica Kévin Net, responsable del área de Asia y gestor en La Financière de l'Echiquier.

Además de estos programas de recompra de acciones, las compañías niponas revisaron al alza sus tasas de distribución de dividendos, tradicionalmente bajas. También muestran su disposición a llevar a cabo políticas de inversión más ambiciosas. En el cuarto trimestre de 2025, los gastos de capital alcanzaron un nuevo récord de 15,4 billones JPY (83.000 millones EUR), lo que supuso un incremento del 6,5% interanual, según Reuters.

Otra señal favorable es que se concentraron en sectores con gran potencial, como las infraestructuras vinculadas a la inteligencia artificial, la seguridad energética o la defensa. No obstante, este potencial de inversión está lejos de agotarse. De hecho, estos sectores figuran entre los ejes estratégicos de desarrollo del nuevo Gobierno de Sanae Takaichi. La primera ministra, elegida en octubre de 2025, obtuvo una victoria decisiva en las elecciones legislativas de febrero de 2026, lo que abre previsiblemente un periodo de estabilidad política, un fenómeno relativamente poco común en Japón.

Mercados impulsados por inversores particulares y extranjeros

Los mercados de acciones japoneses reflejan esta nueva era. A pesar de una volatilidad importante, vinculada tanto al contexto geopolítico internacional como a la evolución de los tipos de interés en Japón, el índice ampliado de la Bolsa de Tokio, el Topix, progresó un 14% desde principios de año, mientras que el Nikkei 225 se disparó un 27%. Estas cifras han apuntalado el interés de los inversores, tanto japoneses como extranjeros. Así, el volumen diario de negociación en el mercado principal de la Bolsa de Tokio se duplicó en un año (fuente: Asia.nikkei.com).

«Muy expuestos a los mercados extranjeros, especialmente a los estadounidenses, los inversores particulares japoneses vuelven a interesarse por su mercado doméstico. Al igual que las empresas, los hogares tendieron, en las últimas décadas, a priorizar el ahorro. Sin embargo, el retorno de la inflación incentiva la diversificación, especialmente hacia los mercados de renta variable y sus perspectivas de rentabilidad. Los inversores extranjeros constituyen otro factor de apoyo relevante para las bolsas. Tras haber ignorado este mercado durante mucho tiempo, se han posicionado como compradores netos desde el inicio del año», señala Kévin Net.

Temáticas diversificadas

Para el analista, por otra parte, «si bien los mercados asiáticos en su conjunto se beneficiaron del entusiasmo en torno a los valores vinculados a la inteligencia artificial, el mercado japonés ofrece también otras temáticas de inversión complementarias. Una parte importante de la reciente progresión de esta dinámica reside en la cadena de valor de la inteligencia artificial, donde el país está bien posicionado con sociedades como el líder en memoria flash Kioxia, Tokyo Electron en equipos de producción de semiconductores o Advantest, especializada en la verificación y validación de semiconductores».

Japón también cuenta con varios líderes mundiales en sectores como la robótica, con las empresas Fanuc y Keyence; la defensa, con Mitsubishi Heavy Industries; la seguridad energética, con un actor como Hitachi; o el consumo (Fast Retailing, Asics). Estos segmentos registraron sólidas rentabilidades bursátiles en los últimos meses.

«Mientras que los efectos de la subida de tipos por parte del Banco de Japón parecen ya ampliamente descontados por el mercado, los sólidos fundamentales de las empresas y las reformas de gobernanza respaldan el potencial de revalorización de las acciones japonesas a largo plazo. Impulsados por la recuperación de la inversión, la mejora en el uso del capital, el posicionamiento en temáticas de inversión prometedoras y el creciente interés de los inversores nacionales y extranjeros, los mercados de renta variable japoneses tienen todo a su favor para recuperar su lugar en las estrategias de asignación internacionales», observa Kévin Net.