'Mi preocupación radicaba en que Sam decía una cosa a una persona y lo opuesto a otra', declaró Mira Murati, quien ejerció brevemente como consejera delegada de OpenAI tras la destitución temporal de Altman por parte del consejo en 2023. Afirmó que Altman estaba 'creando el caos' y que, en ocasiones, se mostró engañoso con ella y con otros directivos.
El testimonio grabado de Murati se reprodujo en un tribunal federal de Oakland, California, durante la segunda semana del juicio.
Musk, la persona más rica del mundo, demandó a OpenAI en 2024 alegando que la entidad se transformó indebidamente en una empresa con fines de lucro, abandonando sus objetivos filantrópicos, y que debería volver a ser una organización sin ánimo de lucro.
De tener éxito, Musk podría beneficiarse al obstaculizar las ambiciones comerciales de un competidor de su propia startup xAI, que ahora forma parte de SpaceX.
MUSK RECLAMA 150.000 MILLONES DE DÓLARES EN DAÑOS Y PERJUICIOS
El juicio podría determinar el futuro de OpenAI que, como firma líder en IA, ejerce una influencia tremenda sobre el desarrollo de software avanzado y su implementación en escuelas, agencias gubernamentales y empresas.
Musk, cofundador de OpenAI, solicita 150.000 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios, que deberían ser abonados por OpenAI y su inversor Microsoft en beneficio de la rama caritativa de la startup.
Murati, quien abandonó OpenAI y ha cofundado su propia startup de IA, señaló que Altman enfrentaba a los ejecutivos entre sí y socavaba su papel como directora de tecnología.
Sin embargo, precisó que quería que él permaneciera como consejero delegado y presionó a los miembros del consejo para obtener una justificación más completa sobre su destitución en 2023.
'OpenAI corría el riesgo catastrófico de desmoronarse', afirmó Murati. 'Me preocupaba que la empresa saltara por los aires por completo'.
INQUIETUD POR EL LANZAMIENTO DE CHATGPT
Otra antigua responsable de OpenAI, la exmiembro del consejo Shivon Zilis, aludió a parte de la agitación interna mientras la compañía se preparaba para el exitoso lanzamiento del chatbot ChatGPT.
Declaró que el consejo 'expresó una preocupación extrema' por el lanzamiento de ChatGPT 'sin ningún tipo de comunicación previa con el consejo'.
Al ser preguntada sobre si planteó internamente sus dudas sobre Altman, Zilis respondió que 'hubo un par de ocasiones'.
Zilis trabaja actualmente para Neuralink, propiedad de Musk, y es madre de cuatro de sus hijos.
Los testimonios de Musk, del presidente de OpenAI, Greg Brockman, y de otros implicados han perfilado una serie de conflictos entre los altos ejecutivos y fundadores sobre cómo impulsar y sostener el crecimiento de la compañía, y sobre si Musk, cuya financiación inicial fue crucial para el lanzamiento de la startup, debía asumir el cargo de consejero delegado.
El juicio también ha sacado a la luz sorpresas. Musk, por ejemplo, intentó llegar a un acuerdo con Brockman días antes de que comenzara el proceso y, en un momento dado, se sintió como 'un tonto' por seguir financiando OpenAI.



















