Enel cerró el primer trimestre con un resultado neto ordinario del grupo de 1.940 millones de euros, lo que supone un incremento del 3,9% respecto al mismo periodo de 2025. Este avance se sustenta en la positiva evolución de la gestión operativa ordinaria a nivel de Ebitda y en la mayor aportación del sector de energías renovables en Grecia, Sudáfrica y Australia.

Según se desprende de un comunicado, el Ebitda ordinario se situó en 6.000 millones de euros, con un aumento del 3,6%.

El sólido desempeño registrado principalmente en España y Latinoamérica compensó con creces la reducción de los márgenes en Italia, añade la nota.

Los ingresos ascendieron a 20.600 millones de euros, lo que representa un descenso del 6,7%. Esta caída se debió fundamentalmente a la contracción de la facturación en Italia, derivada de las menores cantidades de electricidad vendidas y de los menores precios medios aplicados a los clientes finales, así como de los menores volúmenes negociados en el mercado mayorista.

A la luz de los sólidos resultados del primer trimestre, se confirma la hoja de ruta comunicada a los mercados financieros durante la presentación del plan estratégico 2026-2028: para 2026, el grupo prevé un beneficio neto ordinario por acción de entre 0,72 y 0,74 euros, subraya la nota.

Comunicado íntegro

(Giancarlo Navach, edición de Antonella Cinelli)