BlackRock, actuando en nombre de clientes y fondos, ha declarado haber cruzado a la baja, el pasado 11 de marzo, el umbral del 5% de los derechos de voto de Engie, situando su participación en el 6,51% del capital y el 4,97% de los derechos de voto del grupo energético.

El gigante estadounidense de la gestión de activos precisa que este movimiento es el resultado de una venta de acciones de Engie fuera del mercado, así como de una disminución en el número de acciones mantenidas en calidad de colateral.