Redactada por Carlos Suárez y redaccion@vortexmedia.es
La inteligencia artificial lleva meses acaparando titulares, pero casi todos miran al mismo lado del Atlántico. Silicon Valley manda, Wall Street aplaude y Europa... parece llegar tarde. ¿O no?
Para Christoph Berger, director de inversiones en renta variable europea de Allianz Global Investors, el guion es otro muy distinto: el Viejo Continente no compite en fuegos artificiales, sino en fontanería industrial. Y ahí, la IA también genera negocio.
La tesis es clara y poco épica, pero muy rentable: mientras Estados Unidos lidera los modelos y las plataformas, Europa se está especializando en hacer que todo funcione. Los llamados “adaptadores de IA”. Menos 'hype', más margen.
EUROPA, LA IA SIN NEÓN
Berger invita a los inversores a levantar la vista más allá de los gigantes tecnológicos estadounidenses. "Aunque las acciones tecnológicas han tenido un rendimiento muy bueno en Estados Unidos, sigue teniendo sentido diversificar hacia Europa", apunta. La razón es estructural: el papel europeo en la IA está ligado a la industria, las infraestructuras y la eficiencia operativa, no solo a los datos.
Europa destaca en cadenas de valor complejas, justo donde la inteligencia artificial empieza a ser imprescindible. No para escribir poemas, sino para fabricar mejor, consumir menos energía y automatizar procesos. "La IA es una cuestión transversal que afecta a muchas empresas y sectores", resume Berger.
ASML Y LA BASE DEL CASTILLO
Si la IA fuese una ciudad, los chips serían sus cimientos. Y ahí aparece ASML, joya industrial europea y líder mundial en maquinaria para semiconductores. "ASML garantiza que se puedan fabricar chips cada vez más potentes, y eso es imprescindible para generar más información mediante IA", explica el gestor.
No hay glamour, pero sí una posición casi irrepetible. Sin ASML no hay chips avanzados. Sin chips avanzados, no hay IA que valga. A veces la ventaja competitiva no hace ruido, pero cobra peaje.
INFRAESTRUCTURA, EFICIENCIA Y NEGOCIO REAL
La revolución de la IA también se mide en cables, refrigeración y electrificación. "Muchas empresas europeas se benefician de las fuertes inversiones en centros de datos", señala Berger, citando ejemplos como Schneider Electric, Infineon o Siemens.
Aquí está una de las claves menos comentadas del fenómeno: la IA no solo necesita algoritmos, también necesita energía, hardware y procesos industriales afinados. Europa sabe jugar esa partida. Y lo hace sin depender de modas pasajeras.
SAP: CUANDO LA IA YA ESTÁ COBRANDO
Uno de los casos más claros de “adaptador de IA” es SAP. Aunque su cotización sufrió en 2025, Berger ve el ruido como oportunidad. "Más de 300 millones de usuarios acceden regularmente a aplicaciones en la nube de SAP con herramientas basadas en IA", recuerda.
Esa base instalada permite algo fundamental: convertir la IA en productividad medible. "Los clientes pagan una prima por estas ventajas", subraya. No es promesa futura, es caja presente. Además, según Morningstar, SAP está "infravalorada" y cuenta con una calificación de cuatro estrellas, un dato que no pasa desapercibido para los inversores pacientes.
NO TODO ES TAMAÑO (NI BURBUJA)
Otro punto interesante del análisis es que la IA no es monopolio de las grandes capitalizaciones. "Muchas pequeñas y medianas empresas pueden mejorar significativamente su eficiencia gracias a la IA", afirma Berger. El criterio no es el tamaño, sino si el modelo de negocio puede adaptarse o queda amenazado.
¿Y la temida burbuja? Berger enfría el drama. "Sería prematuro hablar de una burbuja generalizada de la IA", sostiene, aunque sí vigila el fuerte endeudamiento y el gasto masivo en centros de datos en Estados Unidos. Traducción libre: hay riesgo, pero no pánico.
CONCLUSIÓN: LA IA TAMBIÉN HABLA EUROPEO
Europa no lidera la narrativa, pero sí muchas piezas clave del tablero. ASML, Siemens o SAP no venden promesas futuristas, venden soluciones que ya están integradas en la economía real. En un mercado donde el ruido es constante, los “adaptadores de IA” europeos ofrecen algo cada vez más escaso: visibilidad y modelo de negocio.
Quizá no coticen como una 'startup' de moda, pero cuando la fiebre baje, es probable que sean ellos los que sigan en pie. Y en bolsa, sobrevivir suele ser el primer paso para ganar.
(END) Dow Jones Newswires
January 13, 2026 06:31 ET (11:31 GMT)



















