Alphabet, la empresa matriz de Google, se prepara para recibir en las próximas semanas una multa antimonopolio moderada por parte de la Unión Europea debido a prácticas presuntamente anticompetitivas en su negocio de tecnología publicitaria (adtech), según informaron tres personas con conocimiento directo del asunto.
La decisión de la Comisión Europea llega tras una investigación de cuatro años iniciada a raíz de una denuncia del Consejo de Editores Europeos, que posteriormente derivó en cargos en 2023 por supuestamente favorecer los servicios publicitarios propios de Google frente a los de sus rivales.
La multa, de carácter moderado, marcará un cambio en el enfoque de la nueva responsable antimonopolio de la UE, Teresa Ribera, respecto a su predecesora Margrethe Vestager, quien privilegió la imposición de sanciones disuasorias de gran cuantía.
Las fuentes señalaron que Ribera busca centrarse en lograr que las empresas pongan fin a las prácticas anticompetitivas, más que en castigarlas. El organismo encargado de la competencia en la UE declinó hacer comentarios.
Por su parte, Google remitió a una publicación en su blog de 2023 en la que criticaba lo que consideraba una interpretación errónea de la Comisión sobre el sector adtech y defendía que tanto editores como anunciantes disponen de una enorme variedad de opciones.
La multa probablemente no alcanzará la magnitud del récord de 4.300 millones de euros impuesto a Google por el regulador de competencia de la UE en 2018, cuando se le acusó de utilizar su sistema operativo móvil Android para eliminar a la competencia.
La compañía también fue sancionada con 2.420 millones de euros en 2017 por emplear su propio servicio de comparación de precios para obtener una ventaja injusta sobre rivales europeos más pequeños, y con 1.490 millones de euros en 2019 por abusar de su posición dominante para impedir que los sitios web utilizaran intermediarios distintos de su plataforma AdSense.
En 2024, los ingresos publicitarios de Google, que incluyen servicios de búsqueda, Gmail, Google Play, Google Maps, YouTube, Google Ad Manager, AdMob y AdSense, alcanzaron los 264.600 millones de dólares, lo que representa el 75,6% de sus ingresos totales. Google es la plataforma de publicidad digital más grande del mundo.
La empresa no proporciona cifras de ingresos específicas para su negocio adtech, que se refiere a la publicidad en sitios web distintos a los anuncios de búsqueda.
Según las fuentes, Ribera no ordenará a Google vender parte de su negocio adtech, a pesar de que su predecesora sugirió que la compañía podría deshacerse de su herramienta DoubleClick for Publishers y de la bolsa publicitaria AdX, confirmando así una información publicada por Reuters el año pasado.
Además, indicaron que la UE podría no verse obligada a emitir una orden de desinversión, ya que un juez estadounidense ha fijado para septiembre el inicio de un juicio sobre posibles remedios ante el dominio de Google en las herramientas publicitarias utilizadas por los editores en línea.




















