Nacida de la unión entre Faurecia y Hella, completada a principios de 2022, Forvia se sitúa hoy entre los mayores proveedores de componentes para automóviles del mundo. La empresa opera en los segmentos de asientos, electrónica, sistemas de escape, iluminación e interiores. De hecho, ocupa el primer puesto mundial en asientos y sistemas de escape. Sin embargo, en bolsa, el valor no goza en absoluto del favor de los inversores. En los últimos diez años, la acción ha perdido más del 67% de su valor.

Una deuda que lastra los resultados

Desde la fusión, el grupo es de mayor tamaño, posee un perfil más tecnológico y cuenta con una mayor exposición a los negocios de futuro del automóvil. No obstante, esta integración ha agravado, sobre todo, la estructura financiera de la sociedad. Supuso una inversión total de 5.400 millones EUR, de los cuales 4.900 millones se abonaron en efectivo. Se prevé que Forvia todavía registre una deuda neta de 4.600 millones EUR en 2026, lo que representa más de dos veces el valor de la compañía en Bolsa. Este desequilibrio es el que explica el desplome de la cotización.

Este endeudamiento llega, además, en el peor momento. El sector automovilístico europeo se está frenando, los volúmenes de ventas están bajo presión y la transición hacia el vehículo eléctrico exige cuantiosas inversiones en nuevas tecnologías. En paralelo, los fabricantes chinos imponen una competencia agresiva, basada en precios bajos y desarrollos rápidos.

Los altos tipos de interés complican aún más la situación. La deuda resulta más cara de refinanciar y absorbe los beneficios antes incluso de que lleguen a los accionistas. La empresa debe, en primer lugar, ofrecer garantías sobre su balance antes de volver a seducir al mercado.

Apollo aporta una bocanada de aire

En este contexto, la venta de la actividad de interiores de automóviles a Apollo, anunciada a finales de abril, modifica ligeramente la ecuación. Forvia se desprende de una división relevante que generaba una cifra de negocios de aproximadamente 4.800 millones EUR, sobre la base de un valor de empresa de 1.800 millones. La operación debería permitir reducir la deuda neta en unos 1.000 millones.

Con este movimiento, Forvia acepta reducir su tamaño para convertirse en un grupo potencialmente más saneado. La desinversión no resuelve todos los problemas, pero supone, probablemente, el inicio de un saneamiento financiero.

Razones para el optimismo

Por otro lado, los analistas no se muestran tan pesimistas como el mercado. El consenso recomienda "acumular", con un precio objetivo medio de 14,68 EUR frente a una cotización actual de 9,226 EUR, lo que implica un potencial de revalorización de aproximadamente el 59%. Esto demuestra que el escenario de recuperación no se ignora por completo.

Actualmente, la relación entre precio y beneficio prevista para 2026 parece elevada porque el beneficio esperado es bajo (en torno a 97 millones EUR). Sin embargo, las estimaciones están repuntando con claridad. Para 2027 se espera que el beneficio alcance los 271 millones EUR, y que llegue a casi 491 millones en 2028. El multiplicador de beneficios caería hasta las 6,5 veces en 2027.

La compañía no necesita registrar un crecimiento espectacular para lograr que su acción remonte. El título puede beneficiarse ya de la reducción de la deuda, la mejora de los márgenes, la generación de caja y el retorno progresivo de la confianza. Las previsiones apuntan en esta dirección, con un resultado neto estimado de unos 97 millones EUR en 2026, 271 millones en 2027 y cerca de 491 millones en 2028.

Forvia conserva asimismo varios motores de crecimiento. En el primer trimestre de 2026, la actividad de Electrónica progresó un 8,2%, impulsada por las tecnologías de radar y la gestión de la energía. Clarion (vinculada a los coches conectados) incluso repuntó un 25,8%. El grupo apuesta también por la India y por una mejor diversificación de su clientela en China. En el primer trimestre de 2026, Forvia destacó, además, una buena dinámica comercial en el mercado indio y ganancias de cuota de mercado en los sistemas de vigilancia interior.

Una apuesta con riesgos

El valor todavía retrocede más de un 32% desde principios de año y las tendencias a corto, medio y largo plazo siguen siendo bajistas.

Forvia es una opción con riesgo. El crecimiento es todavía débil, los márgenes son limitados y el sector del automóvil mantiene un carácter muy cíclico. La empresa sigue estando en primera línea ante la ralentización europea y la competencia de China.